Por Luis Alain Matos Argüelles

Diversos escenarios han impactado en lo económico y social en muchos países a lo largo de su historia. Levantarse de una posguerra, terremotos, tsunamis, pandemias, entre otros, no es nada fácil. Lo más importante es la forma y el ejemplo de países como Corea del Sur, Japón, Alemania por mencionar alguno de ellos, que se han levantado y demostrado unidad para salir adelante y ser potencias económicas.

El covid 19 ha obligado a las potencias a recurrir a nuevos planteamientos, tal es el caso de Europa que está tratando de reinventarse y se está planteando una Política Común; La cual permitirá a la comunidad europea la capacidad de afrontar los retos con una mayor fortaleza solidaria y económica.

En México, deberíamos estar actuando con la visión de una política común interna, que nos permita reaccionar de manera eficiente ante este tipo de eventos pandémicos. Durante este 2020 las reacciones han sido inerciales con criterios establecidos por la Organización Mundial de la Salud, mejor conocida por sus siglas en inglés OMS. Es importante tener protocolos bien establecidos para ayudar a la población desde el manejo de los presupuestos hasta la infraestructura hospitalaria.

 

 

A punto de concluir la mitad del ejercicio del presupuesto 2020, y que muchas entidades sus aparatos de planeación están estructurando sus proyectos de presupuestos para el 2021, deberían replantear sus objetivos estratégicos “sobre todo” que el tema Salud, debe convertirse en una mega prioridad desde subsidios de servicios públicos como energía eléctrica básica, ingresos para la población, la cobertura de los servicios hospitalarios, programas de prevención y control de la pandemia, programas de investigación científica, programas de equipamiento, programas de capacitación, programas de recursos humanos contra el stress médico, entre otros que serán vitales para garantizar la salud, la paz y para fortalecer nuestra economía.

Son tiempos de unidad y de un verdadero proyecto de nación que permita igualdad de condiciones y capacidad de reacción en los tres niveles de gobierno. Que la atención médica sea igual de eficiente en cualquier punto de nuestro país. Que todas las ciudades cuenten con todos los niveles de atención hospitalaria, tal es el caso de Chetumal donde su población tiene que recurrir a otras ciudades e inclusive entidades para atender ciertos padecimientos.

No es tarea fácil, pero el ejemplo está dado. Con disciplina, fortalecimiento del recurso humano mexicano, compromiso para incentivar a las pequeñas y grandes empresas, innovación y la intervención del estado en un verdadero proyecto de política común a largo plazo para reactivar el mercado interno, todo puede ser posible.

 

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Es Maestro en Gestión y Análisis de Políticas Públicas egresado de la Universidad Carlos III de Madrid y del Instituto de Administración Publica del Estado de Quintana Roo.

Licenciado en Contaduría por el Instituto Tecnológico de Chetumal.

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