
Por Jaguar Negro
Días atrás este portal publicó la columna Naderías Totales, del director Luciano Núñez, en la que deja abierto -en su análisis- la posibilidad sobre la participación de Mario Villanueva Madrid en política, dado su histórico peso en el Sur y Zona Maya del Estado. Sobre todo, a la luz de que están en activo varios miembros de su familia y en diferentes partidos.
En una reciente y minuciosa entrevista del periodista Jorge Castro Noriega, el ex gobernador confirma que estará lejos de los reflectores de la política. Intubado, visiblemente frágil físicamente, Villanueva aclaró que no fue una decisión del presidente su liberación, sino de su “no injerencia” en el poder judicial lo que permitió cumplir su condena en su hogar.
Con la autorización del autor, compartimos dos párrafos importantes:
“Si bien dice estar agradecido también con el presidente Andrés Manuel López Obrador por la atención que le prestó a su caso, lo que no hicieron sus cuatro antecesores, Villanueva Madrid reconoce que, sin embargo, fue la decisión del Poder Judicial Federal la que lo llevó de vuelta a su casa bajo la figura jurídica de prisión domiciliaria, ‘pero sin la injerencia ya del Poder Ejecutivo para que se emitieran resoluciones en mi contra y se torciera la ley, como lo hicieron los (presidentes) anteriores´”.
Fue, en cambio, más efusivo en su trato hacia el gobernador: “Respeto y le tengo aprecio al jefe político del Estado, el gobernador Carlos Joaquín, y de ninguna manera iría en contra de sus decisiones, pues es a él a quién le corresponden. Además, tengo mucho que agradecerle a Carlos Joaquín, quien me ha tendido la mano en los problemas que enfrento, demostrándome su amistad”.
Si bien el ex mandatario ha dejado en claro su postura y derramó flores desde su casa, su sola llegada a Chetumal reavivó una llama que todavía está encendida, y que divide con iguales intensidades a quienes lo aman y como a quienes lo rechazan.




















