Durante más de una hora, empleados que trabajaban para la plataforma Uber se manifestaron en el Ceviche para exigir al Congreso del Estado que flexibilice su postura y permita la regularización de este servicio en el estado.
Poco más de cien personas se reunieron con pancartas o estacionaron sus unidades con pintas en el medallón a favor de esta plataforma y los colocaron alrededor de la glorieta, y ahí precisaron que a partir de este jueves se va Uber de Cancún por un lapso de tres meses en lo que continúan las negociaciones para que pueda operar en Quintana Roo.
En el estado esta plataforma contaba con una flotilla de cinco mil unidades, de las cuales una cuarta parte aproximadamente, fueron adquiridas recientemente a fin de brindar el servicio.
“Dependemos (de Uber) alrededor de siete mil u ocho mil personas… ya nos habían comentado que iban a suspender operaciones si no se llegaba a ninguna negociación, obviamente nos llegó la sorpresa ayer o antier nos avisaron y no pudimos hacer nada, simplemente hacer esto: Un llamado a la comunidad para que nos apoyen y a los medios para que transmitan esto”, dijo Tomás Bistraín.
También insistió en solicitar al Congreso que permita la regularización de Uber porque las familias se están quedando sin empleo y además deberán cubrir los gastos que generó la compra de unidades nuevas para poder entrar a la plataforma.
En cuanto a los vehículos detenidos por la Secretaría de Infraestructura y Transporte (Sintra), debido a que las leyes vigentes no permiten que operen sin concesión estatal, dijo que la empresa está apoyando para que las unidades detenidas antes del 27 de diciembre salgan del corralón, pero del 28 en adelante “iban a checar cómo iba a quedar la situación”. Calcula que alrededor de mil unidades fueron detenidas.
En esta temporada alta, dijo es cuando hay mayor demanda del servicio de traslados porque los turistas nacionales y extranjeros ya están familiarizados con el servicio y ahora encontrarán que Uber está fuera momentáneamente.



















