• Fruto de un ensayo del doctor Ignacio Alonso Velasco, columnista de Grupo Pirámide, presentamos este detallado texto que aborda el conflicto limítrofe peninsular, que será presentado en cuatro partes y cuyo texto fue premiado y reconocido por su valía técnica e histórica.

Por Ignacio Alonso Velasco

Este espacio es el resultado de una disputa territorial entre los Estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo por una franja de tierra de unos 10 mil 200 km2 (polígono amarillo en la figura), que afecta a los municipios de Othón P. Blanco, José María Morelos, Bacalar, Felipe Carrillo Puerto y Tulum, por parte de Quintana Roo; a los de Calakmul y Hopelchén, por parte de Campeche, así como ocho municipios del Estado de Yucatán cuyos territorios también están en controversia con Quintana Roo.

Dada la coyuntura política, no se vislumbra una pronta solución a este problema.

Dentro del polígono amarillo se encuentran un total de 102 localidades, de las cuales 31 se disputan Quintana Roo y Yucatán y el resto, 71, se las pelean Quintana Roo y Campeche. A pesar de que estas dos últimas entidades tienen más poblaciones bajo indeterminación jurisdiccional, en ellas tan solo viven 28 mil 862 habitantes, mientras que en la zona afectada por la actual controversia constitucional que enfrenta a Yucatán con Quintana Roo, por un total de 5 mil 400 km2, viven 44 mil 068 personas. Por lo que el total de población viviendo en la zona bajo indeterminación jurisdiccional es de 72 mil 930, lo cual equivale a toda la población de los municipios quintanarroenses de Bacalar y Lázaro Cárdenas juntos.

Mi propuesta de solución al conflicto limítrofe es el diseño de un modelo que permita contar con una visión territorial compartida, necesaria para lograr la cohesión territorial sostenible. Para ello se requiere la existencia de un adecuado capital intelectual (inteligencia territorial), de un suficiente nivel de conocimiento disponible entre los actores implicados en el desarrollo territorial para poder conseguir un entendimiento compartido del conocimiento disponible y de esta forma poder dotarse de un marco común de referencia que permita la cooperación entre los actores.

El prototipo que planteo de gobernanza territorial, con enfoques multinivel y multiactor en la operación del territorio objeto de estudio, adopta y sugiere una práctica como un modo de gobierno y franca invitación para todos los sectores sociales involucrados a participar, organizada y colectivamente, con el fin de establecer el diálogo abierto y comprometer su manejo, planeación y actividades bajo la premisa de una gestión participativa en gobernanza local, de carácter mixto, con decisiones en manos conocedoras del fenómeno y visión focalizada en el territorio bajo indefinición jurisdiccional, cuyo seguimiento esté apoyado con indicadores que revelen el progreso de su actuación.

Para conocer un poco más acerca de esta novedosa propuesta de solución le invito a leer mi próxima publicación en este mismo canal. Hasta pronto.

Te puede interesar: Opinión | Solidaridad con los mexicanos de corazón | Ignacio Alonso Velasco

Síguenos en Google News Únete a nuestro grupo de WhatsApp