
En escasas dos semanas, la vida personal y laboral de Silvia Sansores Pérez cambió diametralmente al ser agredida por su jefa inmediata al interior de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Mujer y por Razones de Género y además, fue despedida. Está a la espera de que el área administrativa de la Fiscalía General del Estado le defina este viernes si va a continuar trabajando o si ratificarán su baja en la dependencia.
Lo único que pide, dijo es que se le dé un trato justo y se investiguen estos hechos, porque ahora ella es tratada como si hubiera sido la persona que golpeó y no la víctima.
“Es triste (este caso) por dónde lo veas, como mujeres entre nosotras mismas estamos viviendo la violencia, como educadoras de hijos es lo que le vamos a enseñar a las futuras generaciones? y la institución que vela porque no maltrate a la mujer y si lo permite, es preocupante y además, corre a la agredida, es algo que no puedo creer”, dijo.
Por la pandemia de coronavirus, el personal fue notificado por oficio y enviado a trabajar a casa y la instrucción fue que se presentaran a la oficina a partir del 15 de junio del presente año.
Ese día al presentarse a trabajar, observó en la lista de asistencia que el 11 de junio le redactaron que “no fue a trabajar”, anotación que fue hecha por su jefa inmediata, Paola, coordinadora de Peritos y a cargo del área de estadísticas. En la misma lista, en el área de observaciones Silvia aclaró que estaba laborando bajo la modalidad de “home office” y no presencial en la oficina.
Su jefa, la regañó y le gritó. Silvia le respondió que el oficio girado por la Fiscal fue que en esa fecha era bajo la modalidad de “home office” y por lo tanto, no había falta. Esto molestó aún más a su jefa y le insistió en que le iban a descontar el día. Silvia optó por comentarle que haría lo propio para rechazar el descuento, por lo que hizo una relatoría de hechos mediante un escrito que presentó el 16 de junio. Y le respondieron, que “no se preocupara” porque efectivamente estaban en la modalidad de “home office” y no había falta.
El miércoles 17 de junio, aproximadamente a las 10 de la mañana, su jefa espero a que no hubiera nadie y entró a su oficina, cerró la puerta y la comenzó a golpear, tiró al piso y luego a puño cerrado la siguió golpeando en el oído, cabeza y otras partes del cuerpo. Al comenzar a gritar, sus compañeras buscaron el lugar de donde provenían los gritos y al abrir la puerta, se dan cuenta de que Silvia era golpeada por su jefa Paola.
Después de eso, llamaron al 911, se presentaron elementos de Seguridad Pública como primeros respondientes y personal de la Cruz Roja para verificar su estado de salud, debido a que le dolía el oído, porque en el pasado tuvo una cirugía de reconstrucción, y la cabeza.
Ese mismo 17 de junio, horas después del incidente su jefa regresó a la oficina para reunirse con la Fiscal y a Silvia la llamaron también pero tenía miedo de acudir, por lo que argumentó que tenía que ir al doctor para que la revisaran.

Ante el temor de que la volviera a agredir fuera del trabajo presentó la denuncia ante la Fiscalía General del Estado por lesiones en la carpeta de investigación FGE/QROO/BJ/06/976872020 y se inició también una investigación en el órgano interno de la Fiscalía General del Estado.
Le otorgaron dos días de incapacidad y el viernes, al presentarse a trabajar le entregaron un oficio de despido con fecha 17 de junio y que será efectivo a partir del 30 de junio.
Sansores Pérez, antropóloga social, cumplió en este mes un año de trabajar en Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra la Mujer y por Razones de Género. Anteriormente, laboró en la Universidad de Quintana Roo y también desarrolló proyectos comunitarios.
Las oficinas de la Fiscalía Especializada se ubicaban en el Centro de Atención a Víctimas en la región 94. A partir de marzo, se mudaron cerca de la Fiscalía General del Estado y ahí empezó a trabajar directamente con su jefa Paola con quien no había tenido ningún incidente hasta el 17 de junio pasado.



















