Por Jaguar Negro

El “status quo” viene del latín y significa: “Estado de cosas en un determinado momento”, según la Rae.

En política es usado comúnmente para hablar de lo establecido, es decir, lo predominante en el que se encuentran “ese estado de cosas” que, lógicamente, se resisten a cualquier cambio. El conservadurismo siempre defiende la posición, o que todo cambie para que todo quede igual, como decía Giuseppe Tomasi, en su obra Gattopardo.

El arranque de las candidaturas de Morena, a las que secundarán las del Partido Verde, según la alianza de la 4T, obedece claramente de ese “dejar las cosas como están”, en lo que a municipios se refiere.

Marcha la reelección, al parecer, pareja para todas y todos los actuales titulares de los ayuntamientos.

Con la salvedad del “salto cuántico” de Atenea Ricalde que pasó, apenas subió a la silla en Isla Mujeres, a cambiarse de bando para registrase, apenas ayer, como la candidata de unidad por Morena, su nuevo y flamante nuevo partido.

La política en esos términos nunca deja de sorprender y, desde luego, de generar rechazos que después se lamentan, como hoy el PRI.

Preguntas obligadas

En esa misma tesis, repetirán al menos por ahora, todas y todos “haigan gobernado como haigan gobernado”, parafraseando un filósofo fallido del PAN.

La pregunta obligada es: ¿Acaso no había nada que corregir? ¿Todo está en sintonía con el universo? ¿Nadie falló en estos tres años?

Ante este escenario parece que no y que todo vale.

La última pregunta: “¿Habrá tiempo para la unidad en un municipio tan dividido como Tulum, donde Diego Castañón ha cometido todo tipo de torpezas? La última es que muestra su registro en pleno horario laboral y desde su oficina. 

La Esperanza de México es el “status quo” y tiene un amplio margen para ver errores en el campo ajeno, pero adolece de ceguera parcial en el propio…

Te puede interesar Jaguar Negro | Ebrard no sale en la foto y sigue la indefinición: “Primero hay que saber sufrir…”

Síguenos en Google News Únete a nuestro grupo de WhatsApp