Por Jaguar Negro
Mientras casi todo el planeta mira el mundial y los aspirantes hacen recorridos por todo el Estado, nos dicen que el partido en Bacalar se ha puesto más que complicado: los números no cierran, las obras no se concluyen y en las próximas semanas estaría previsto un recorte de, al menos, unos 100 trabajadores.
Cuando José Alfredo Contreras alcanzó nuevamente la presidencia prometió concluir las obras del palacio municipal, donde nos aseguran, sólo hay tablaroca en los bajos y se mantiene en obra negra en el piso superior, como desde hace años. En pocas palabras: no avanzó casi nada.
Obras en deplorables condiciones
Menos aún terminó el balneario para locales que prometió en campaña, así como el deplorable estado general de los domos. Sin embargo, el dinero no está.
Es por ello que este año el presupuesto fue recortado, según el cálculo, en unos 26 millones de pesos, con lo cual, pone en riesgo al menos a 100 trabajadores por falta de recursos.
No pocos proveedores han escalado el problema ante la falta de pagos y, según nos dicen en el gobierno, existe un hermetismo total a la hora de revisar números: en la página oficial no existe absolutamente nada, lo cual, viola de manera flagrante la normativa, y quien solicita detalle, debe hacer por medio de transparencia. Se trata de un manejo sumamente arcaico, como si el gobierno fuera una taquería: no existen registros de proveedores, de licitaciones y muchos menos del gasto. Es Bacalar tierra de nadie.
Entre las obras inconclusas está el domo de la comunidad de Caanán, que se encuentra en pésimas condiciones, así como el refugio anticiclónico de David Gustavo, inconcluso desde 2023.
¿El alcalde podrá sumar así al proyecto que viene? Junto a la administración de Diego Castañón, califican para el descenso…




















