Por Jaguar Negro
La visita de la presidenta Claudia Sheinbaum a Tulum traerá diversos anuncios en materia turística, acaso el más relevante, el manejo del Parque del Jaguar, que ha tenido severas críticas y ha sigo otro factor para la crisis que atraviesa el destino turístico.
Sin embargo, lo llamativo de la gira fue la ausencia del alcalde, Diego Castañón, quien un día antes de la llegada de la mandataria, se fue a parar en las playas para simular la atención al problema de sargazo, como no lo había hecho en meses.
La escena (otra joya de sus yerros y ocurrencias) motivó que lo tundieran en redes, algo que se ha convertido en un deporte en el municipio cada vez que se asoma el alcalde, que pasa más tiempo en Monterrey que en donde debería administrar.
Sin dudas, el gobierno nacional tuvo que venir a enmendar la plana también a los delegados federales, a quienes acusó de no ejercer el sentido común para beneficio de las y los ciudadanos, incluso si es algo que no está en la ley, como argumentó el representante de la Conanp, Pedro Alvarez Icaza.
No caben dudas de que la improvisación, la falta de equipo de trabajo y conocimiento del lugar, le han jugado una mala pasada a Castañón, que cada vez se empequeñece más, más aún con la designación del nuevo titular de la tesorería, Raciel Ek, funcionario altamente cuestionado y vinculado a una carpeta de investigación por despojo de tierras.
Lo importante es que, tanto la presidenta como la gobernadora, Mara Lezama, tuvieron información de primera mano de lo que pasa en Tulum, con reuniones con empresarios, comerciales y ciudadanía.
Sin embargo, el gobierno municipal está ausente de todo, esperando ya el cierre y en el año de hidalgo….




















