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Historias | «Dulce Pecado» en tiempos de pandemia

  • Grupo Pirámide tuvo la oportunidad de platicar con una ama de casa emprendedora, quintanarroense por adopción, quien decidió vencer sus miedos y empezar poco a poco su propio negocio de éxito en medio de una pandemia. Hoy les traemos su historia.

Cancún, Quintana Roo. Dice el dicho que «En tiempos de crisis, mientras algunos lloran otros venden pañuelos». Esta sería quizá la frase que mejor describiría a Ingrid: ama de casa, esposa, madre de dos hijas, profesionista y emprendedora, quien ha sabido conjugar todos estos papeles para ser un ejemplo de superación y de éxito.

Nació en Mérida, Yucatán, ahí estudió Psicología, y al poco tiempo de casarse -hace 8 años- quedó embarazada de su primera hija. Por esos años, ella y su esposo optaron por radicar en Cancún; quizá nunca imaginó que en este destino viviría una de sus mejores etapas.

Tiempo después, vino la segunda niña. Desde el principio de su matrimonio, decidieron que Ingrid se quedaría en casa al cuidado del hogar y de sus hijas. «Cuando vino la pandemia me di cuenta que lo que yo llamaba ociosidad, podía ser convertido en creatividad», relata.

Ser autodidacta le permitió crear Dulce Pecado

Cuenta que hace mucho tiempo vio unos videos sobre la elaboración de postres, los cuales, luego de quemar algunas galletas, los perfeccionó y preparaba en los cumpleaños de sus hijas. «Muchas personas que los probaban me decían que los vendiera, pero a mí me daba miedo vender y hacer entregas por temas de seguridad», relata.

Sin embargo, en la cuarentena decidió vencer esos temores y empezó a hornear sus postres: así es como nace Dulce Pecado, su propio negocio. «Me siento muy orgullosa de mí misma, de saber que este negocio es mio y de mi familia. Mis niñas son bien comprensivas y me acompañan a hacer las entregas, mi esposo me apoya muchísimo«, expresa.

Negocio de éxito

Pan de Zanahoria, alfajores y bolitas de nuez son lo que más vende Ingrid, en un negocio que cuida, sobre todo, el servicio, la calidad de los ingredientes y que sus clientes estén satisfechos con los productos. Sus ventas le permiten contribuir al gasto del hogar.

«Doy gracias a Dios, porque este negocio me permite estar en casa, atender a mis hijas, atender mi hogar y hacer lo que me gusta», indica esta ama de casa emprendedora, a quien podemos encontrar en redes sociales como Facebook, Instagram o contactarla por teléfono al 9983 193404.

«Es un negocio de todos, de mi familia, todos en la casa somos Dulce Pecado«, concluye.