Por  Nicolás Durán de la Sierra

El reto que tiene ante sí la gobernadora Mara Lezama es enorme: nada menos que crear la estructura necesaria para que la riqueza del Tren Maya se derrame a lo largo de su ruta y no sólo beneficie a las habituales empresas turísticas.

Ella busca que la obra señera del presiente López Orador a punto de inaugurarse sea un detonante de la prosperidad compartida, eje de su gobierno.

No será una tarea fácil, pues acercar a los viajeros a la riqueza de la cultura maya viva requerirá de un gran esfuerzo de organización y promoción de valores y bienes como artesanías o productos de las comunidades locales; se trata de ir más allá de visitas a las grandes ruinas y a los centros turísticos; se trata de llevar la riqueza a lugares alejados del desarrollo económico.

Es aquí donde está el gran reto. Llevar viajeros a sitios arqueológicos de renombre no es tan difícil, pero hacer atractivos poblados como Leona Vicario, otro paradero del Tren Maya, implicará un ejercicio de imaginación en lo que se habilitan las redes de carga, lo que se espera para el próximo año. Es un desafío enorme mezclar con éxito dos actividades diferentes.

Al igual que en el caso del recién inaugurado aeropuerto de Tulum, otra obra emblemática del gobierno federal, la participación del Estado ha sido y será sustantiva en lo que toca al apoyo de base de las mismas, pues su participación significa, entre otras cosas, los enlaces de caminos y transportes al aeródromo y a las estaciones del ferrocarril. No es tampoco una labor menor.

Asimismo, el gobierno de Mara Lezama tendrá la tarea de controlar, por ejemplo, a los sindicatos taxistas que servirán de enlace carretero con estas obras. Ilustra la necesidad el hecho de que hoy los taxistas de Tulum cobran por un servicio del aeródromo al centro turístico, el más obvio, un costo mayor incluso que el de un viaje al centro del país y opacan, con ello, el brillo de la obra.

La dupla que han hecho el presidente López obrador y la gobernadora, cada cual en su ámbito, ha sido muy positiva para el Estado y ello salta a la vista.

Los pasos que siguen, los que ha comenzado a dar Mara Lezama para consolidar estas obras serán determinantes en el corto y mediano plazos. Vienen buenos tiempos para todo Quintana Roo.

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