Las cartas del boom” fue editado por Alfaguara y contiene el diálogo epistolar de cuatro grandes escritores de Latinoamérica, dos de ellos ganadores del premio nobel de literatura.

 

Por David Lara Catalán

Si como dice Carlos Fuentes: “La naturaleza tiene dominios y los hombres demonios”, entonces, seguramente que para algunos hombres el arte sea transformar esos demonios en piezas inolvidables en sus múltiples formas y matices, sin menoscabo de ninguna de sus manifestaciones.

Ese proceso transformador tiene niveles y procesos históricos asincrónicos. En su momento cumbre esos demonios se convierten en representaciones llenas de belleza, bellas en el sentido de que son deseables. El propio Fuentes dice: “(son bellas) si su forma no petrifica el deseo”.
Sin duda, corriendo el riesgo de que esta expresión se haya vuelto un lugar común y no nos permita, desde el momento en que se expresa, el mínimo asomo de incertidumbre y de búsqueda por otros sentidos que estarían por allí esperando a ser descubiertos, Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa representan un momento único y, tal vez, irrepetible en la historia de la literatura latinoamericana.

Decir latinoamericana es, me parece, reducir la universalidad de estos autores y de su obra. La usaré sólo para designar un espacio político-geográfico.

Boom latinoamericano

Estos autores son los cuatro fantásticos del boom de la novela latinoamericana, es un cuarteto que, salvadas las proporciones, sólo puede ser comparable al cuarteto de Liverpool, y esto, debido a su productividad artística que ha inspirado a otros, en la música y en la novela, a imitarlos, pero jamás igualarlos. Vaya que si había demonios en los integrantes de esos dos cuartetos. Sin duda, su arte permitió darle un toque de belleza a su obra que aún nos sigue siendo deseable. Es por eso mismo que se han convertido en clásicos, es decir, han trascendido su tiempo y su historia.

Epistolario

Las cartas del boom es el libro que reúne el epistolario que tuvieron estos cuatro grandes novelistas y cuentistas. Es un intercambio de saludos, parabienes, críticas literarias, desacuerdos, esperanzas y optimismos. Es un libro que da cuenta de la disciplina en el ejercicio literario, disciplina y belleza literaria que, a dos de ellos, los llevó a ganar el Nobel de Literatura; y los otros dos, muy fácilmente lo pudieron haber ganado.

También nos descubre un montón de detalles e historias muy personales, entre otras más, las carencias económicas de García Márquez, la cita del autor colombiano es un ejemplo: “Mercedes descubrió que el dinero rinde más cuando lo esconde entre las páginas de La región más transparente.” Cierto carácter antisocial de Julio Cortázar, en una de las cartas del cronopio a Carlos Fuentes le dice: “he sido amable y abierto contigo, pero por lo general yo no soy así.”

Aspiraciones como la de Vargas Llosa, él había dicho que no le importaba pasar penurias económicas con la finalidad de llegar a ser escritor, así que dio el salto de Perú a Europa. Y qué decir de Carlos Fuentes, su intelectualidad y su belleza literaria para escribir relatos como el de Aura le dan un toque singular, y su ferocidad para hacer crítica social e histórica queda plasmada en Las buenas conciencias.

No escribiré más al respecto, solo sugiero que no se pierdan este gran epistolario. Si sigo escribiendo no faltará el envidioso que, aunque no esté de acuerdo con la obra de Carlos Fuentes, utilizaría su frase para decir que, “estoy elevando a omelette metafísico el huevo de Colón.”

P. D. “Nuestros libros nos escriben a nosotros, nos echan hacia adelante o hacia atrás. El suyo, amigo, le ha dado tal empujón que desde ya espero la hora de leer el siguiente.” Le escribe Julio Cortázar a Carlos Fuentes al leer La región más transparente en 1958.

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