Por Ignacio Alonso Velasco

Siempre que existe un proceso electoral sucede que los candidatos recorren las calles y localidades haciendo promesas de un futuro mejor para los pobladores.

Incluso, antes prometían atender el añejo problema del conflicto limítrofe que mantiene Quintana Roo con Yucatán y Campeche.

Sin embargo, en el actual proceso electoral, tan solo un candidato independiente a diputado ha abrazado esta causa.

¿Será que ya no interesa defender el territorio de Quintana Roo y llevar la prosperidad a las localidades que se encuentran en la zona limítrofe?

Cuando inicia una nueva legislatura en Quintana Roo empiezan las negociaciones para el reparto de las 26 comisiones ordinarias y la que nadie quiere es la que se denomina: “Comisión de Defensa de los Límites de Quintana Roo y Asuntos Fronterizos del Poder Legislativo de Quintana Roo”.

La suele presidir aquel legislador que resulta castigado con encabezar la comisión que consideran de asuntos sin importancia.

Los Congresos de Campeche y Yucatán ni siquiera cuentan con una comisión que atienda esa temática, por lo que han de considerar que es un asunto ya superado.

¿A qué entidad federativa pertenece la zona limítrofe? Nadie sabe con seguridad y, en realidad, a muy pocos parece importarnos.

Las instituciones fomentan esta confusión

Un evidente ejemplo de esto se encuentra en el hecho de que el distrito electoral 21 del Estado de Campeche se superpone con el distrito electoral 13 de Quintana Roo, los cuales poseen secciones que coinciden geográficamente (ver tabla), y se puede comprobar tras la observación de los mapas que comparto.

Esta situación lo que provoca es que los pobladores cuenten con doble credencialización

El Instituto Nacional Electoral (INE) instala módulos de empadronamiento de Quintana Roo y de Campeche en las poblaciones de la región limítrofe y el ciudadano es quien decide en qué padrón electoral estar.

Hay localidades en las que se instalan casillas para los quintanarroenses en una escuela y en otra, para los campechanos.

Desde el punto de vista electoral esta acción no ha tenido ninguna impugnación ya que, al parecer, la mayor responsabilidad de las instituciones es acercar el servicio electoral a los ciudadanos, sin importar de donde sean.

De ambas credenciales, los ciudadanos tan solo pueden usar la última en haber sido tramitada para ejercer el derecho al voto, pero hacen uso indistinto de ellas a la hora de aprovechar apoyos y beneficios asistenciales que les aporten ambas entidades federativas enfrentadas.

Esto provoca que la población tenga bastante confusión acerca de en qué Entidad Federativa vive, si en Campeche o en Quintana Roo.

Fuente: Instituto Electoral del Estado de Campeche (Disponible en https://bit.ly/2N2p2en) Instituto Electoral del Estado de Quintana Roo (Disponible en http://ieqroo.org.mx/2018/index.html)

La situación aquí descrita hace que estas localidades encajen perfectamente en el concepto, creado por la academia, de pueblos promiscuos, que son aquellos que pueden pertenecer simultáneamente a entidades diferentes, pues allí viven sus habitantes mezclados y sujetos a jurisdicciones diversas.

El próximo 17 de mayo el INE celebrará un foro en Chetumal para dar a conocer el Proyecto de Distritación Electoral que se llevará a cabo en las 32 entidades federativas y así propiciar un espacio de reflexión sobre los aspectos más relevantes que intervienen en ese proyecto.

¿Será que en ese proyecto se atienda el problema aquí analizado? ¿se acabará con la doble credencialización?

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