Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Lourdes “Lulú” Cardona Muza, ex alcaldesa interina y actual regidora en el municipio de Benito Juárez, Cancún, salió como se dice en el argot futbolero, “con los tapones de punta” en la última sesión de cabildo.
La discusión de fondo era el reparto del impuesto al Saneamiento Ambiental, que representa algo así como 600 millones de pesos anuales para las arcas del municipio, de los cuales, quedó establecido que el 50 por ciento de lo recaudado irá para proyectos de obra pública, semaforización y fomento al deporte, entre otros rubros.
En segundo rubro con mayor porcentaje será para proyectos para la conservación y mantenimiento de playas, con 30 por ciento.
Al respecto, la presidenta municipal, Ana Patricia Peralta, comentó que el monto aprobado para las playas era lo más solicitado por los empresarios del ramo turístico.
El asunto es que la discusión comenzó cuando se informó que, del monto total, el 16 por ciento iría para financiar proyectos que fortalezcan la seguridad pública, la protección civil y el cuerpo de bomberos, mientras que el 4 por ciento restante será para el retiro de los policías municipales.
Fue ahí cuando Cardona Muza salió a rescatar un 6 por ciento para Bomberos, sin fundamento lógico ni argumentado, dado que todavía los proyectos para esos porcentajes sencillamente No existen.
La regidora no sólo dejó sentada su postura, sino que pidió la palabra un poco encendida y con ánimo de imposición, a defender ese 6 por ciento.
Una posición que llamó la atención del secretario general y demás regidores, dado que en precabildeos se habla lo suficiente de cada tema.
La alcaldesa Ana Patricia Peralta salió a explicar que, incluso, podrá ser mayor el porcentaje, si es que el proyecto lo amerita, pero todo por ahora es una proyección; en su momento quedará establecido en detalle qué fondos irán para qué área, es decir, dependiendo de los proyectos y los requerimientos mayores de la ciudadanía: siempre el 1 es justamente seguridad pública.
Por eso nadie entiende todavía por qué Lulú intentó provocar un incendio donde todavía no hay nada.
Lo que sí es importante recordar, que la familia Cardona-Muza, a la que pertenece la regidora, ha sido por décadas dueña de una empresa de grúas que trabaja en el municipio y, no son pocos los cruces político-empresariales que existen, entre ellos, un buen número de plazas y espacios dentro del gobierno.
¿Habrá también algún trasfondo económico para esta abierta y álgida defensa a los fondos de bomberos?




















