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Reseña | Caleidoscopia. Escrituras y poéticas de lo oblicuo en América Latina | Fer de la Cruz

Fer de la Cruz

Caleidoscopia. Escrituras y poéticas de lo oblicuo en América Latina, de Jacobo Safamí, contiene una serie de ensayos sobre la poesía en Latinoamérica que bebió del barroco como fuente castálida, no para mimetizar, sino para expresarse cada poeta en los modos oblicuos que las circunstancias diversas fueron exigiendo. En una prosa amena y accesible, impera el análisis de diversas poéticas, acompañados de investigación bibliográfica, notas extensas y reflexiones personales, como guía invaluable para adentrarse en obras particulares y en escuelas literarias que conforman una historia heterogénea, mas coherente, de la poesía contemporánea en América Latina.

En la breve introducción, Sefamí adelanta una explicación inicial de lo oblicuo, como postura derivada del barroco histórico, al diversificarse la producción poética neobarroca en diferentes estrategias subrepticias para esquivar la censura. La noción de lo oblicuo seguirá siendo planteada en los ensayos que componen este libro, publicados o leídos en conferencias a lo largo de tres décadas. De ahí, el libro entra de lleno a la poesía neobarroca, aporta datos sobre este término acuñado por Haroldo de Campos en referencia al concepto de texto abierto, de Umberto Eco (opera aperta) y señala los ensayos de Severo Sarduy sobre el barroco como sustento teórico de poetas que siguieron esta estética. Estos ensayos iniciales (compilados en la primera sección o subdivisión titulada La poesía neobarroca y la tradición) señalan puntos en común entre la poesía de fines del siglo XX (cuando aparecieron publicados por primera vez) con la de fines del siglo XIX y principios del XX, incluyendo las conexiones entre el barroco, el modernismo, las vanguardias y el neobarroco.

La segunda sección del libro se titula Las cisuras del yo: Desplazamientos, migración y alteridad, y abarca ensayos sobre la obra de José Kozer, Carmen Bullousa y Gloria Gervitz. Seguidamente, la sección Quemaduras (persona, territorio, nación) es dedicada a Raúl Zurita y a David Huerta. Este último es abordado de nuevo en la cuarta sección titulada El deseo en la membrana del lenguaje, particularmente sobre su Incurable, además de Haroldo de Campos y Coral Bracho. El libro concluye con la quinta sección titulada Palabras en fuga: Poesía mexicana en el siglo XXI, que incluye ensayos sobre las poéticas de Gerardo Deniz, Myriam Moscona, Rocío Cerón, Víctor Cabrera, Alejandro Tarrab, Pura López Colomé, Luis Felipe Fabre y Natalia Toledo.

En su conjunto, esta extensa colección de ensayos (329 páginas) aporta valiosas claves para acceder a poéticas diversas, algunas de las cuales no buscan necesariamente ser entendidas de manera lógico-racional. La conexión que Sefamí encuentra en la diversidad fractal (caleidoscópica) de estas poéticas, es la indicada en el subtítulo: lo oblicuo, la citada expresión subrepticia, la mirada en sesgo y “el desliz del lenguaje derivativo” consistente en lo marginal y lo parentético, como en la obra de José Lezama Lima. Otra marca recurrente de lo oblicuo en estos ensayos es el concepto de “literatura menor”, que los filósofos franceses Gilles Deleuze y Félix Guattari emplearon para referirse a Kafka —explica Sefamí—, como literatura “que subvierte el discurso del poder” y desestabiliza a la literatura establecida (o mayor).

Sefamí también nos habla de lo oblicuo como distorsión: “El barroco toma como referente la poesía renacentista para caricaturizarla.” Y nos explica que el neobarroco no es un mero experimento que surgió de la nada, que es “un complejo superpuesto de múltiples referencias que exacerban los modelos anteriores”. Nos muestra lo oblicuo también como alusiones fragmentadas de la realidad en David Huerta, en cuya obra la realidad histórica (Tlatelolco 68) aparece disfrazada y permea su obra de manera sutil; lo oblicuo que se da en las alegorías que burlan al poder político y militar, y en el planteamiento de lo rizomático (tallo que se expande bajo la tierra formando bulbos en horizontalidad) como alternativa a los modelos verticales y centralistas de verdad absoluta, en Coral Bracho. También plantea lo oblicuo desde lo bajo en Luis Felipe Fabre y en el cruce actual de lenguajes, como en Ansina, de Myriam Moscona, y en el broche de oro de un ensayo publicado originalmente en 2019 en el que lo oblicuo asume el tono de ironía burlona y desenfadada desde el zapoteco en Natalia Toledo, una voz poética “tan nueva y, a la vez, tan ancestral” cuyo ejercicio escritural contemporáneo abreva de las aguas profundas de su cultura originaria.

Fer de la Cruz (Monterrey, México, 1971). Es autor de 20 libros, principalmente de poesía lírica, satírica y para la infancia, pero también de narrativa y traducción literaria. Es candidato a doctor en Español por la Universidad de California, Irvine, y mantiene su residencia en Yucatán.

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