Dámaso Alonso

EN LA SOMBRA

Sí: tú me buscas.

 

A veces en la noche yo te siento a mi lado,

que me acechas,

que me quieres palpar,

y el alma se me agita con el terror y el sueño,

como una cabritilla, amarrada a una estaca,

que ha sentido la onda sigilosa del tigre

y el fallido zarpazo que no incendió la carne,

que se extinguió en el aire oscuro.

 

Sí: tú me buscas.

 

Tú me oteas, escucho tu jadear caliente,

tu revolver de bestia que se hiere en los troncos,

siento en la sombra

tu inmensa mole blanca, sin ojos, que voltea

igual que un iceberg que sin rumor

se invierte en el agua salobre.

 

Sí: me buscas.

Torpemente, furiosamente lleno de amor me buscas.

 

No me digas que no.

No, no me digas que soy

náufrago solo,

como esos que de súbito han visto las tinieblas

rasgadas por la brasa de luz de un gran navío,

y el corazón les puja de gozo y de esperanza.

Pero el resuello enorme pasó,

rozó lentísimo y se alejó en la noche,

indiferente y sordo.

 

Dime, di que me buscas.

Tengo miedo de ser náufrago solitario,

miedo de que me ignores

como al náufrago ignoran los vientos que le baten,

las nebulosas últimas, que, sin ver, le contemplan.

MADRIGAL DE LAS ONCE

Desnudas han caído

las once campanadas.

 

Picotean la sombra de los árboles

las gallinas pintadas

y un enjambre de abejas

va rezongando encima.

 

La mañana

ha roto su collar desde la torre.

 

En los troncos, se rascan las cigarras.

 

Por detrás de la verja del jardín,

resbala,

quieta,

tu sombrilla blanca.

GOTA PEQUEÑA, MI DOLOR

Gota pequeña, mi dolor.

La tiré al mar.

Al hondo mar.

Luego me dije: ¡A tu sabor

ya puedes navegar!

 

Más me perdió la poca fe…

La poca fe

de mi cantar.

Entre onda y cielo naufragué.

 

Y era un dolor inmenso el mar.

Dámaso Alonso (Madrid, España, 1989-1990). Dirigió la Real Academia Española y obtuvo el Premio Cervantes. Son algunos de sus libros Poemas puros, Poemillas de la ciudad, El viento y el verso, Hijos de la ira, Hombre y Dios, Gozos de la vista

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