Por Zoom de campaña
Había gran expectativa en el PRD por la incorporación de la candidatura de Daniela Vara, hija del hotelero cancunense Abelardo Vara.
Para el Sol Azteca representaba una especie de «tablita de salvación» para inyectar frescura a un partido que, se sabe, está en plena caída libre y camino a la extinción; por supuesto, por obra y gracia de los llamados Chuchos: Ortega y Zambrano, quienes celebraron el tristemente famoso “Pacto por México” y comenzaron a naufragar.
El problema es que, nos revelan, la campaña de la novel política no sólo no va a ninguna parte, sino que está fuera de foco.
Para muestra general basta un detalle: como parte de su campaña la candidata ha desplegado una serie de boletines de dudosa valía prosaica, pero peor aún, el paquete fotográfico consta de imágenes fuera de foco.
Al parecer la candidata adoptó la bandera de la “austeridad republicana” para darse a conocer, pero en el partido equivocado.
En este remedo de partido hay que, no sólo llevar propuestas, creativas y opositoras, sino contar con una infraestructura mínima que, desde luego, el partido de marras no está en condiciones de ofrecer, ni en su paquete más básico.
Los asesores le han pintado que el camino ideal es el de la alcaldesa con licencia (y ahora candidata), Ana Paty Peralta, que despegó a base de mucho trabajo, carisma, preparación y suela por todo Cancún, desde luego, además de contar con un equipo profesional que sabe hacer su trabajo.
Dirían los que saben: para la política no sólo basta con “ser hijo/a de”: ejemplos sobran y no sólo se trata de un asunto económico, sino de gestión y entender que cada eslabón suma y cuenta a la hora de arrancar una campaña, que por ahora, tiene vara baja.




















