
El líder del partido naranja, José Luis Pech, ha incorporado al que fuera el presidente estatal del PRD: Leobardo Rojas, quien no logró ni el 3 por ciento de la votación en el proceso pasado y llevó a la extinción al Sol Azteca. Se fue no sin antes haciéndoles juicios a decenas de medios de comunicación, de los cuales, ni uno ha prosperado.
Los mejores candidato de MC deberían pensar en manos de quién está el partido: emigrar o sucumbir de nuevo.
Luciano Núñez
¿Convocaría Usted a su proyecto laboral a quienes acaban de arruinar otro? ¿Contrataría un equipo a un delantero que no mete goles? La respuesta seguramente es no. Sin embargo, hay quienes buscan remedio donde hay maestros del fracaso e, incluso, las malas prácticas, lo cual, es aún peor. Porque se puede fracasar por impericia o inexperiencia, pero las cosas cambian cuando lo que mueve esa caída es la ambición y la violencia política contra la prensa.
Trayectoria difusa
Movimiento Ciudadano (MC) Quintana Roo es liderado por José Luis Pech: el que fuera canonizado rector de la Universidad de Quintana Roo, UQROO, por el PRI, espacio desde donde desaparecieron hectáreas de la casa de altos estudios en Tulum que, ahora, son boyantes proyectos inmobiliarios. No menos ominoso es el camino de su hijo, José Luis Pech Galera, involucrado en la Estafa Maestra y en el plagio de una tesis de maestría. Ambos casos con sentencias firmes.
Luego Pech (padre) pasó a ser morenista de la primera época, cuando el partido liderado por AMLO lo hizo candidato a gobernador. No ganó, pero la paga no fue poca: nada menos que una senaduría. Pese a ello, se fue por la puerta chica con mucho resentimiento, al tiempo que solicitaba decenas de espacios para quedarse, cuando Mara Lezama fue designada candidata a gobernadora.
Eligió la trinchera de MC para enderezar una tibia tarea que, hasta ahora, ha dejado como saldo más penas y olvidos que logros en el pasado proceso electoral, eso sí, determinó que la primera plurinominal sería para él mismo en el actual Congreso de Quintana Roo.
Ese mismo hombre ahora ha tomado la decisión convocar a los responsables de la pérdida del registro del PRD. Uno de ellos, en especial, Leobardo Rojas, quien en su huida del partido enderezó centenares de juicios a los medios de comunicación, al dictado de la entonces senadora Marybel Villegas Canché, ahora diputada federal.
Sol Azteca
El PRD supo ser un partido de izquierda (antes de que se uniera inentendiblemente al PAN) que marcó la historia de la oposición en Quintana Roo. Supo ganarle poco a poco espacios al entonces poderoso PRI en el Congreso del Estado. Había sólidos pensadores en el Sol Azteca como Tomás Contreras y Antonio Meckler.
Fruto de ese trabajo de años ganaron municipios y, una vez que entró Morena a la escena política, el PRD se replegó con la derecha y el PRI para desvanecerse bajo la ambición de los “Chuchos” y el manejo del partido como un negocio familiar. En esa debacle a Leobardo Rojas le tocó colocar el último clavo del ataúd y lo hizo con total impericia. Mordiendo la mano a muchos medios que durante años le dieron espacios al naciente Sol Azteca.
Dos zonas de oportunidad
Ahora bien, Movimiento Ciudadano tiene dos importantes centros de base para dar la batalla en la próxima contienda electoral, es decir, tiene dos zonas de oportunidad. Por un lado, Lidia Rojas, en Chetumal, quien estuvo a milímetros de ganar y, en Tulum, Jorge Portilla Mánica, que sacó más votos que Morena, sin embargo, el aporte del Partido Verde logró inclinar la balanza en esa contienda. ¿Por qué entonces sumar negativos? ¿Por qué no afianzar el activismo en esos territorios donde hay esperanza para MC? Sólo Pech sabe por qué llama a un perito en la derrota para avanzar.
Si muchísimos actores políticos no se han unido a MC es, justamente, por las erráticas decisiones y modos de Pech: como abandonar a sus candidatos en la campaña, tener un pensamiento que oscila entre los años 70 y 90 y criticar lo que antes, con tanto fervor, supo abrazar; ahora el panorama para MC es mucho peor. Si Portilla Mánica quiere dar la batalla en Tulum debería pensar en otra plataforma. Por MC no es. O las posibilidades son realmente pocas o nulas.
Analizando someramente en términos económicos las prerrogativas actuales de Movimiento Ciudadano, el cálculo dice que se sostienen básicamente de los resultados de Chetumal y Tulum. No hay mucho más.
En el primer caso, por la politizada sociedad capitalina y una candidata que, entonces, estaba fresca y en su “prime” y logró más de 40 mil votos. Habría que ver cómo mide ahora que fue regidora, con escaso margen de crítica; en el segundo caso, el de Portilla Mánica, el verdadero gestor de los votos no fue el partido (diría que todo lo contrario), sino el propio candidato que tiene años trabajando en la comunidad y ha estado vinculado a la sociedad como empresario y proviene de una familia pionera.
Además, tiene una aceitada estructura.
En pocas palabras: nada le debe al partido y, de hecho, todo lo contrario, MC tiene fondos gracias a esos votos y su estructura. Sin Portilla Mánica el naranja se desfonda en Tulum y, con ello, perdería buena parte del terreno ganado (y las prerrogativas). En Cancún, con Jesús Pool Moo, otro que sabe mucho de derrotas, el escenario es nulo.
Soluciones donde hay fracasos
La pregunta: ¿Por qué Pech juega con fusibles quemados del PRD? ¿Necesita un partido estatal 3 mil votos a costa del descrédito que ello implica?
Como se dijo anteriormente, la oposición no encuentra ni discurso ni acciones que digan que algo puede hacer frente a la poderosa maquinaria de Morena. Menos si la oposición busca soluciones donde sólo hay una cadena de fracasos y desaciertos.
Si Pech piensa que Leobardo Rojas es una solución para el partido que lidera, habría que pensar si se trata de un error grosero de cálculo político o, en realidad, está ayudando a Morena, partido gracias al cual gozó de seis años en la máxima tribuna.
O sería pensar que su plan es hacer del perredista un candidato a la gubernatura para que, MC, no logre siquiera el 3 por ciento en el estado, tal como le pasó al partido hermano ahora, que sabe mucho de extinción en la arena política.
Te puede interesar: Naderías Totales | Preguntas y más preguntas: la ausencia de un desarrollo ordenado en Quintana Roo



















