“Vas al área con la pelota y te tiras”, le ordenaron al Tío Dardo. “¿Qué pasa si no la…”?, intentó preguntar y lo callaron. “Va a pasar lo que tiene que pasar…vamos a ganar el campeonato”, le contestaron. Hay finales de campeonato que parecen demasiado sospechosas; las hay, incluso, abiertamente sospechosas; y ésta, parece ser una de esas finales donde la maniobra no encaja más que en un cuento de realismo mágico o las cajas chinas.

El partido se desarrollaba ayer en el Estado de México con las clásicas patadas nerviosas de los primeros minutos; pero desde hacía varios días se había comenzado a hablar de la detención de un jugador prófugo, Roberto Borge, que seguramente iba a ser detenido de un momento a otro. Pues ese momento coincidió cuando, Alfredo del Mazo, candidato del PRI, comenzaba a alcanzar y a ganar las elecciones a la candidata de MORENA, Delfina Gómez, en el campo donde el PRI jamás de los jamases ha perdido.

¿Por qué la jugada se armó como se armó?

En la película la Dictadura Perfecta, de Luis Estrada, se plantea la posibilidad de que la realidad no sea más que una ficción armada por quienes detentan el verdadero poder del país. Es decir, armar un escenario donde la atención se mueva para donde quiere el orquestador que se mueva. A eso se llamó la “Caja China”, que fue mucho antes “Armar una cortina de Humo” y, seguramente, ha tenido otros rótulos a lo largo de la historia.

Mientras algunos hablarán de fraude y de llevar el proceso electoral a juicio, por otro lado la atención estará dividida en los medios –como ya sucedió hoy- en la detención de Borge y sus Uber y sus viajes a diferentes países del mundo. Mientras el partido entra en el terreno de los tribunales, habrá otro foco de atención que nos dirá que hay que seguir y que «a otra cosa».

AMLO: ¿parte del guion?

Resulta también una maniobra sospechosa la jugada en la que AMLO antes de entrar a la cancha: amenaza -para elección presidencial de 2018- al PRD, que obtuvo una votación heroica que ronda el 20 por ciento con su candidato Juan Zepeda, según los primeros conteos. AMLO ya es un clásico inmolándose cuando está por empezar el partido: eso sí, siempre lo hace en el último minuto. Antes fue el “cállate chachalaca”, ahora su arremetida contra el Sol Azteca y otras maniobras que son parte de su esencia.  ¿Nervios?, ¿Parte del guion? Algún día lo sabremos.

En los próximos días se hablará de Roberto Borge y sus jugadas para asombro de la ciudadanía, que poco a poco irá olvidando la sospechosa final en la que ganaba Delfina y luego Del Mazo. El Tío Dardo se fue de ese club y dicen que nunca más volvió a jugar, para luego convertirse en el agudo y rancio observador del fútbol, que a veces es otro circo que nos hace olvidar que el mundo se parece cada vez más a una telenovela.

Luciano Antonio Núñez

Es técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi, donde actualmente es coordinador en el Sur del Estado. Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.

Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide.

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