Ciudad de México. Fue una marcha masiva, festiva, creativa y política, pero también estuvo marcada por la ira, la tristeza y la exigencia de justicia por aquellas que no están y por la incesante violencia que soportan nuestros cuerpos
. Además, dejaron claro que en medio de la contienda electoral, las mujeres no somos botín político de nadie
.
En la conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la última del sexenio, y cuando por primera vez una mujer tiene altas posibilidad de ocupar la Presidencia, se declararon escépticas. No confiamos en las candidaturas ni en las que representan a la derecha extrema y a la oligarquía, pero tampoco en los proyectos barnizados de transformación que mantienen viejas estructuras políticas, militares y financieras
, advirtieron.
A diferencia de otros años, las protagonistas no fueron quienes realizan destrozos y pintas en el mobiliario urbano, sino aquellas que exigieron justicia, igualdad, oportunidades y respecto a sus derechos.
Hubo baja presencia de mujeres policías, quienes portaron una flor amarilla y un moño naranja prendidos a su uniforme en señal de solidaridad con el movimiento. Incluso, se vivieron instantes de sororidad entre las activistas y las uniformadas, a quienes dieron dulces y flores.
Tendederos con fotos de abusadores
Las vallas metálicas que fueron colocadas para la protección de edificios, oficinas y comercios se convirtieron en tendederos de denuncias de violadores, deudores alimentarios, acosadores sexuales y pedófilos, de quienes se colocaron cientos de fotos con su identidad a modo de denuncia.
En sus reivindicaciones políticas, advirtieron que serán las aguafiestas de su celebración electorera
y rechazaron que el movimiento y sus demandas sean usados como trampolín
. Afirmaron que continuarán denunciando a cualquier administración y partido que no garantice el pleno ejercicio de los derechos femeninos. “Nosotras no somos de derecha, no somos conservadoras y tampoco criminales.
Eran miles de mujeres, niñas, adolescentes y adultas mayores. Llevaban pancartas, flores y las imágenes de aquellas que han desaparecido o han sido asesinadas por ser mujeres. El humo de las bengalas rosas y moradas inundó Reforma, avenida Juárez y el Zócalo capitalino. Se veían leyendas como En un mundo que odia a las mujeres, amarnos es revolución
, ¿Cuántas marchas se necesitan?
, Que tiemble todo México hasta que no falte ninguna mujer
, No somos histéricas, somos históricas
y Machete al machote
.
También hubo manifestantes que realizaron pintas en muros, en el suelo y en vallas con leyendas como: México feminicida
, Vivas nos queremos
y Mi cuerpo no necesita de tu opinión
. Antes de retirarse, la mayoría de las manifestantes hicieron una fogata con sus carteles, mientras algunas intentaron hacer hogueras en las vallas que resguardaban la Catedral Metropolitana y otras golpeaban con insistencia las de Palacio Nacional. Acción que fue repelida por la fuerza pública con el gas de los extintores.
En el mitin que realizaron frente a Palacio Nacional, denunciaron que México aún sigue siendo un país peligroso para nosotras, donde cada día ocurren 17 casos de violencia de género en todas sus modalidades, distintas a la que se perpetra en los hogares
. Además, sostuvieron que crecieron el número de víctimas de ataques con ácido y la violencia vicaria.
Ante el proceso electoral, insistieron en que nosotras no nos confundimos. Mantenemos la independencia y autonomía de nuestro movimiento, que se manifiesta y crece en la calle, en la colectiva, en el sindicato, en la casa, en la universidad, en la organización y en la articulación de nuestras luchas
. Con información de La Jornada.




















