
Morena atraviesa un duro momento con el caso del senador Adán Augusto López, cuyo secretario de Seguridad Pública, cuando fue gobernador, está prófugo por nexos con el narcotráfico.
En Quintana Roo el partido y guinda ha sido abordado por decenas de priístas, en algunos casos, de dudosísimas trayectoria que hoy pululan en los pasillos y son la cara visible del movimiento.
Luciano Núñez
David Foster Wallace fue uno de los escritores que supo radiografiar la sociedad norteamericana con su novela La Broma Infinita.
Invitado a dar un discurso en la ceremonia de graduación para la generación de 2005, en la Universidad de Keyton, inició con una metáfora que ha sido replicada y analizada por muchos años: “Están dos peces nadando, uno junto al otro, cuando se topan con un pez más viejo nadando en sentido contrario, quien los saluda y dice: “Buen día muchachos. ¿Cómo está el agua?” Los dos peces siguen nadando hasta que después de un tiempo uno voltea hacia el otro y pregunta “¿Qué demonios es el agua?”.
El punto central de esta especie de parábola es que a veces (o muchas veces) lo más obvio es lo más difícil de ver. Pareciera que en Morena lo más obvio no resulta visible: la descomposición de parte de su militancia que ha comenzado a roer las sillas sobre las que se asientan sus principales valores del partido. Una zona donde comienzan a verse vestigios del Obradorismo que confrontan con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Caso Adán Augusto López

El escándalo en el que se vio envuelto el ex gobernador de Tabasco y ahora coordinador del senado, Adán Augusto López Hernández, ha sido tema nacional durante días, cuando existe una profunda investigación a Hernán Bermúdez Requena, quien fuera responsable de la Seguridad Pública cuando Adán Augusto gobernó Tabasco. Se le involucra nada menos que con el conocido grupo del narcotráfico La Barredora y hasta ahora se encuentra prófugo. ¿Qué pasará cuando aparezca? Ex secretario de gobierno del mandato de Andrés Manuel López Obrador, Augusto López tuvo incluso injerencia en Quintana Roo cuando vino a dejar claro cómo sería la campaña e, incluso, cómo se repartirían ciertos espacios. Lo que puede salir de ahí es una implosión enorme para el movimiento si las investigaciones tocan de cerca a este grupo.¿Qué es lo que ha pasado de fondo?: Una consecuencia de un nutrido grupo de personajes que abordaron al partido guinda para continuar desplegando lo que la ciudadania había rechazado en las urnas: corrupción y más corrupción.
Los peces de los que hablaba Foster Wallace pueden verse nadando en Morena-Quintana Roo sin que sepan dónde nadan y que ni entienden qué es el agua. Sin una renovación profunda y muy lejos de consolidar el partido en un aspecto prioritario, como lo es su zona de honorabilidad y valores, existe en el partido un grupo nutrido y ampliamente reconocible que son impresentables para cualquier familia promedio, o de muy dudosa trayectoria, que han estado cerca de sonados casos de corrupción, de violencia, pesan sobre algunos denuncias de violencia de género, de influyentismo, permisos chuecos para edificar y obras mal realizadas, que el partido parece no ver. Sin embargo, el pasado regresa. La verdad sale.
Destapes anticipados y cuestionamientos
La presidenta Sheinbaum ha sido enfática en establecer una línea en contra del nepotismo y la reelección. Durante la capacitación llevada a cabo por el partido ayer, el presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo, hizo énfasis en la unidad total con la presidenta Claudia Sheinbaum. Ante los numerosos movimientos internos que fueron detectados de cara al proceso electoral 2027, pidieron evitar los destapes anticipados y cuestionamientos a miembros del movimiento.
“A la hora de generar un conflicto, piensen siempre en las consecuencias”, dijo Durazo ante gobernadores, legisladores, alcaldes y consejeros reunidos en un hotel de Paseo de la Reforma.
Más allá de los cónclaves con fotos, con mensajes unificadores y arengas, la obviedad de los peces de Foster Wallace es que Morena deberá pasar de nuevo el tamiz para mejorar sus militancia, sus cuadros, que tienen algunas zonas con personajes que dejan una estela de malos recuerdos, y otros, que evidencian un analfabetismo infuncional en curules que nadie entiende cómo llegaron ahí.
Por ahora la nula oposición ha permitido que todo siga su curso y el partido siga gozando las mieles de un discurso poderoso que heredó AMLO, pero que hoy deja ver otro revés como consecuencia del pragmatismo que existió en la primera época del partido, cuando el objetivo era llegar al poder sumando a quien fuera que llevara votos. La siguiente etapa debería ser más que esto, elevar el nivel en todo sentido, o de aquella quijotada no quedará nada.
Donald Trump ha insistido mucho en desarticular el narcotráfico que lastima a millones en el país del norte, y su intervencionismo quizás se agudice para dejar expuestas ciertas puertas que hoy se abren para dejarnos ver que el movimiento político más importante del continente, hoy por hoy, está librando una batalla de la que depende su futuro. Y lo primero es comenzar a ver lo que, de tan obvio, nadie alcanza a ver.
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