
Lejos de mejorar la problemática por el recale de toneladas de sargazo que afecta a Quintana Roo desde 2011 y su principal actividad económica: el turismo, la contingencia ha escalado y habría ya impactado en la ocupación hotelera de Tulum, de acuerdo con datos del regidor Jorge Portilla Mánica.
Puerto Morelos, gobierno encabezado por Blanca Merari Tziu, ha logrado contener la macroalga con un sistema de boyas que se apoya en el sistema arrecifal, donde los turistas de la Riviera Maya han encontrado un verdadero oasis para poder disfrutar del mar turquesa.
Luciano Núñez
Dicen las sagradas escrituras que Dios envió diez plagas a Egipto para convencer al faraón de liberar al pueblo de Israel de la esclavitud. El sargazo parece una plaga bíblica desde que comenzó a llegar por toneladas a las costas del mar caribe. Y ha castigado con brutalidad a los municipios de Playa del Carmen y Tulum.
De acuerdo con un reporte de la Secretaría de Marina, en lo que va del año 2025, la cantidad total acumulada de sargazo (entre los siete puertos del estado de Quintana Roo) ha sido de un aproximado de 4 mil 236.26 toneladas. Acumulando un total de 266,043 toneladas desde el año 2019. Y el principal ganador de la Riviera Maya ha sido el municipio de Puerto Morelos, que por la eficiencia de sus sistema de boyas y las condiciones geofísicas de su arrecife, han permitido convertirlo en un oasis para los turistas que, los fines de semana e incluso durante la semana, se apiñan a disfrutar de sus mansas aguas ante las mareas de algas que colapsaron a los otros municipios de la Riviera Maya.
El impacto ya es notorio, aunque los datos oficiales todavía no revelan la magnitud del problema.
Caída de ocupación en Tulum
El regidor de Tulum, Jorge Portilla Mánica, dijo en sesión de cabildo que los datos obtenidos evidencian una brecha entre lo reportado por empresarios locales y las fuentes oficiales. “Ocupación arriba del 40 por ciento, son las que hicimos a través de nuestra representación. La narrativa institucional afirma una ocupación superior al 70 por ciento. A través de un muestreo, aplicado a sectores claves como hoteleros, restaurantes, comerciantes, identificamos causas estructurales que inciden en la baja influencia y la percepción de una menor derrama económica”, expresó el también empresario, que advirtió que, lejos de utilizar estos datos para confrontar, el objetivo es llevar un enfoque propositivo para generar estrategias que trasciendan lo superficial. Entre otras medidas, propuso un festival musical de verano, que se realice año con año, independiente del festival cultural. “Es un paso decisivo para reactivar la economía para visitantes nacionales y extranjeros. Un festival anual con identidad propia”, propuso, además de otras estrategias como la promoción segmentada y un consejo de observación turística y un comité de pueblos mágicos.
Muchas ideas, pocas soluciones
El gobierno federal como estatal han mostrado preocupación al respecto y, semanas atrás, fue propuesto un Parque de Economía Circular del Sargazo, durante la visita de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Alicia Bárcena Ibarra.
La alcaldesa de Cancún, Ana Paty Peralta, pidió a los hoteleros llevar el sargazo que recolectan en las limpiezas de sus tramos de costa al relleno sanitario. Sin embargo, Roberto Cintrón Gómez, expresidente de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, dijo muy claro: «Ya tenemos gastos suficientes como para todavía tener que llevar el sargazo a algún centro de disposición. Yo no he visto ningún comunicado por parte de nuestro presidente (de la asociación), pero espero que diga que no», declaró con total sinceridad. Argumentó que los hoteles pagan el Derecho de Saneamiento Ambiental, por lo que considera que esos recursos podrían destinarse a la adquisición de maquinaria especializada para enfrentar el problema de forma colectiva y coordinada.
Durante el gobierno federal de Andrés Manuel López Obrador fueron destinados unos 400 millones de pesos para la construcción de sargaceras, que acopiaran el alga en el mar, antes de llegar a las costas donde se degradan con pestilencia y contaminación, pero de acuerdo a un reporte local, ninguna de estas está en funcionamiento.
Sector hotelero de Cancún se niega a trasladar el sargazo al relleno sanitario
Viene lo peor
La UNAM advirtió que es posible que este año lleguen más de 100 mil toneladas de sargazo y en las redes sociales circula un video con una gran mancha que se aproximaba a las costas de Quintana Roo. El mismo reporte dice que por esta situación, en 2016, los arrecifes coralinos sufrieron una mortalidad de 27% agravando su deterioro previo causado por el desarrollo urbano y el turismo, afirmó el especialista Durand Smith.
Desde 2011 el sargazo ha puesto en problemas al sector turístico y, aunque se han esbozado cientos de ideas para transformarlo o combatirlo, la realidad muestra que el problema lejos de menguar se ha incrementado.
Unas teorías afirman que la deforestación, el exceso de fertilizantes y el calentamiento global, han acentuado esta tragedia para el turismo que mantiene en vilo al sector, con alertas rojas por todos los frentes.
¿Podrá el gobierno contra lo que parece una peste bíblica de la esclavitud hotelera: que ha pauperizado los sueldos de trabajadores, ha llevado las ganancias a otros países y ha abusado del medio ambiente con tala de manglares y la contaminación de mantos freáticos y mares?
Toda acción tiene una reacción y la marea regresa para dejar una pestilencia que sofoca cada vez más al Caribe.
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