Ayer fue presentado en la Casa de la Cultura de Cancún el libro del autor argentino Lisandro Lenski, quien vivió muchos años en el puerto del sur, Mahahual, desde donde atravesó experiencias que le permitieron escribir un libro de crónicas y relatos que plasmó, “con oficio y limpieza narrativa”, según lo describió el escritor local, Agustín Labrada Aguilera.
Por Grupo Pirámide
«Crónicas de un pueblo que el viento se llevó», libro de Lisandro Lenski, fue presentado ayer en la Casa de la Cultura de Cancún, donde el escritor local, Agustín Labrada, ofició como anfitrión y destacó el aporte de la obra a la literatura quintanarroense.

Con un público nutrido y entusiasta, el arranque de la presentación estuvo a cargo de Labrada, quien dijo que se trata de un conjunto narrativo integrado por una leyenda, de raíces mayas, relatos y cuentos que presentan una unidad narrativa, “de mucho oficio y con elementos autobiográfico y crítica social y amor al pueblo”.
Escenario poco explorado por la literatura
Destacó el autor de la novela Botas Rusas, que Mahahual ha sido un escenario poco explorado por la literatura y que en este microcosmos se puede ver la génesis de lo que ha sido la composición de Quintana Roo, en su esencia cosmopolita.
Las crónicas son ficciones (literatura costumbrista) basadas en hechos reales se pueden incluso inscribir en el ámbito del nuevo periodismo, en las que se encuentran la desolación, las drogas, la violencia y el erotismo.
El título hace referencia a la película clásica: «Lo que el viento se llevó» y al paso devastador del huracán Dean que, en 2007, arrasó con Mahahual, “fue algo que cambió la vida de los habitantes para siempre”, contó ya el autor en una amena charla con el auditorio.
De ahí comenzó la reconstrucción del pueblo, que abarca gran parte de la obra escrita en una prosa limpia, “concebida con recursos literarios profundos”, según calificó Labrada, quien resumió que se trata de un buen libro.

Lenski aclaró que todo es ficcional, si bien parte de su experiencia, “incluso contar el café de ayer es una ficción en la que intervienen la subjetividad”, aclaró.
Mito fundacional
El libro arranca con el mito fundacional de Mahahual, que atraviesa a todas las crónicas, que vieron la luz después de un largo proceso de correcciones y a las que, recuerda, «le fue quitando» para luego de ello dejar atrás esa etapa caribeña, dado que actualmente ya no radica en ese destino portuario de Quintana Roo.
Recordó el autor que, tras el paso del huracán, el sentimiento del pueblo era que lo habían dejado abandonados a su suerte. “Estoy contento de que me haya tocado a mí escribir lo que pasó”, reconoció.
A lo largo de las crónicas aparece el llamado “pez cuadrado”, en referencia a los recales de droga que, después, suelen ser rescatados por los narcos. “Era algo común. Y esos peces cuadrados (de hecho había un bar con ese nombre) pesan exactamente 38 kilos”, describió.
Consultado por sus referencias literarias, citó a Gabriel Garcia Márquez, Juan Rulfo y Elena Garro. Alentado por el auditorio, leyó dos crónicas, la 12 y la 40, sobre el personaje París Cogollo, en su intento por ser futbolistas profesional.




















