Uno de los pocos políticos que nació y creció en Cancún, hoy secretario general del Ayuntamiento de Benito Juárez, analiza los 53 años de Cancún, tanto a la sociedad como a su evolución política.
“Ser cancunense es ser una persona trabajadora, vanguardista, que asume retos, que emprende, que sirve, que es hospitalario”, define.
Por Luciano Núñez
Jorge Aguilar Osorio es de los contados políticos que nacieron en Cancún. Ha sido diputado local, secretario de Servicio Públicos y, ahora, nuevamente encabeza la Secretaría General del ayuntamiento de Benito Juárez, Cancún.
Pertenece a una familia enraizada en estas tierras caribeñas, donde por años han construido uno de los éxitos gastronómicos de Cancún: el Fish Fritanga, tanto en su versión de Zona Hotelera como, desde hace ya unos años, en avenida Huayacán. Siempre con una sonrisa y atento a las señales, se entrega a las preguntas de Grupo Pirámide con motivo del 53 aniversario de Cancún.

—¿Qué rincón de Cancún es tu preferido?, y ¿por qué?
—No hay forma de definir a un cancunense si no es encontrando rasgos de identificación con el mar. Yo creo que todo mundo identifica a su lugar favorito como la playa, ese color azul que nos define y nos une a todos. Mi rincón favorito siempre es a la orilla del mar, donde se pueda disfrutar un poco la paz y la tranquilidad.
—¿A dónde ibas a divertirte cuando eras adolescente en el viejo Cancún?
—En el viejo Cancún había más posibilidades de moverte en bicicleta, había un lugar en Plaza Bonita que se llamaba Arcadia, que ahí nos íbamos a divertir, un lugar de maquinitas, era un lugar en el que confluíamos todos. Ese era nuestro lugar de diversión cuando estábamos chavos.

—¿Cómo ha sido la evolución social de este destino; es decir, qué tipo de ciudadanía somos?-
—Todavía falta definirnos como sociedad, 53 años han sido insuficientes. Creo que nos vamos a ir definiendo como sociedad cuando más gente quiera y respete a Cancún, más gente, mujeres y hombres, que puedan ser ejemplo de cómo comportarse, de cómo generar comunidad, creo que eso es lo que nos irá dando identidad, y sobre eso vamos a construir. Hace falta todavía. Si hay algo que nos puede definir por el momento, es este punto en el que no nos rendimos. Lo que define al cancunense es ser una persona trabajadora, vanguardista, que asume retos, que emprende, que sirve, que es hospitalario.
“Los políticos le han quedado a deber al Estado”
—¿Qué particularidades tiene el desarrollo político de Cancún?
—En lo personal los políticos le han quedado a deber en general al Estado. Creo que hay mucha pobreza, pero también mucha pobreza política en el Estado. Creo que los que han estado antes han quedado a deber, y tengo la firme convicción de que esto pueda mejorar con el gobierno actual. Hoy, tenemos un partido dominante, afortunadamente tenemos cambios con una gobernadora mujer (Mara Lezama), una presidenta municipal mujer, Ana Paty Peralta. El tema del género ha venido creciendo y estoy convencido de que el talento y la inteligencia no tienen nada qué ver con el género, así que creo que es una oportunidad para todos.

“La violencia e inseguridad se combaten con valores y principios”
—¿Cómo hacer frente a la violencia y la inseguridad que crecen?
—Hay que combatirlas con valores y principios, eso es lo que necesitamos. Esa fórmula de policías, de más balas, más armamento, la verdad es que es infuncional, las estadísticas así lo marcan, tiene que haber más integración familiar; obviamente, tiene que haber más inteligencia y respuesta institucional, pero creo que la cuestión social es importante. Cancún no es un lugar de falta de oportunidades, lo que hace falta es mano de obra, la gente no puede quejarse de falta de oportunidades. Aquí es un tema de falta de valores y principios, de falta de creer en uno. Creo que esa es la situación que tenemos que empezar a construir como gobierno.

—¿Cuál es tu visión para los próximos 20 años?
—Cancún a los 70 u 80 años podrá ser una ciudad un poco más madura, espero que deje de crecer al ritmo que está creciendo y que el gobierno pueda responder con eficacia y eficiencia a todos los reclamos sociales, entre ellos, el tema de servicios públicos, que podamos manejar de otra forma la basura, que tengamos movilidad de primer mundo, que tengamos una ciudad limpia, verde, llena de áreas jardinadas, bien conservada, un gobierno honesto.
Eso es lo que yo creo que tendríamos que hacer y lo que me ha tocado vivir es un Cancún mágico, un Cancún de mucha libertad, un Cancún que sigue sorprendiendo a propios y extraños con los números que genera, un Cancún que está en la etapa de la adolescencia y tendrá que definir muchas cosas, pero es un lugar espectacular, es el lugar en el que quiero vivir toda mi vida, al que le debo muchas cosas y al que siempre estaré agradecido. Si me permiten la felicitación para mi ciudad: felices 53 años.




















