Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Cuando a Marciano Dzul Caamal le preguntaron a quién pondría de candidata en el distrito no lo dudó: a su hija Silvia.
No sólo ella ganó la elección sino que fue la candidata que obtuvo el mayor porcentaje de votos en todo el Estado.
Las alianzas que supo tejer Marciano dieron como resultado un triunfo por demás contundente, incluso, sumó a la oposición de su eterno adversario, Víctor Mas Tah y el ex joaquinista Jorge Portilla, hoy secretario general.
Desde aquel rotundo triunfo electoral existía en Tulum un bloqueo político e informativo, ambos caídos; esto, luego de la entrada de Diego Castañón a la presidencia municipal.
Uno de los indicadores de esta aparente ruptura es el cese de información de la legisladora, que pareciera haberse quedado literalmente sin el amparo de la presidencia municipal.
Silvia Dzul navega sola ante el infortunio de la desaparición física de su padre, acaecida a comienzos de año.
Por otro lado, un acuerdo político de Marciano estaba encaminado a la sucesión en la presidencia municipal, algo que parece ya de difícil concreción ante el nuevo escenario.
¿Se cayeron en Tulum todos los acuerdos políticos tras la muerte de Marciano? ¿Cómo seguirá el derrotero político en un municipio cada vez más asolado por la violencia extrema?
Un dato confirmado dice que los trabajadores de Zona Hotelera emigran a Los Cabos ante las constantes amenazas de la delincuencia organizada. ¿Seguirá agravándose esta situación?
Da la sensación de que en Tulum, por ahora, amor, con ingratitud se paga…




















