Nicolás Maduro “ha sido capturado y trasladado fuera de Venezuela” este sábado, según un comunicado el presidente estadounidense, Donald Trump, en su red social Truth, donde ha detallado que también ha sido detenida la esposa del mandatario venezolano.

La fiscal general estadounidense, Pamela Bondi, ha comunicado que Maduro y su mujer serán juzgados en Estados Unidos, acusados de narcotráfico y posesión de armas.

La vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez afirma desconocer el paradero del mandatario, que ha dirigido el país desde 2013 y de quien ha pedido “pruebas de vida”.

Decenas de venezolanos se han concentrado espontáneamente en la Puerta del Sol de Madrid para celebrar la captura de Nicolás Maduro. Al son de la música folclórica llanera, algunos bailan enfundados en la bandera tricolor venezolana. Han rezado un padrenuestro y gritan: “Somos libres”.

El Ministerio de Exteriores ruso limita su apoyo a una muestra de solidaridad a su aliado latinoamericano

Rusia exige a la Administración Trump que aclare el paradero del presidente venezolano, Nicolás Maduro, capturado este sábado por fuerzas especiales estadounidenses durante una ofensiva militar a Venezuela. No obstante, el Kremlin limita a una muestra de solidaridad su apoyo a su “aliada” en Latinoamérica. Moscú y Caracas firmaron el año pasado un “tratado de asociación estratégica”, pero Moscú no saldrá en defensa de Caracas como tampoco lo hizo con Irán el año pasado. Pesa más su entendimiento con Donald Trump en sus planes para Europa del este.

“Creemos que todos los socios que puedan tener agravios entre sí deben buscar soluciones a los problemas mediante el diálogo”, ha manifestado el Ministerio de Exteriores ruso a través de un comunicado donde apoya la petición de Caracas y otros países latinoamericanos de una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU. Mientras, en el entorno del Kremlin “envidian” la captura de Nicolás Maduro en apenas unas horas, tras fracasar su asalto contra Volodímir Zelenski hace casi cuatro años.

Moscú se ha mostrado “sumamente alarmada” por la desaparición de Maduro y su esposa. “Exigimos el esclarecimiento inmediato de esta situación”, ha declarado el Ministerio de Exteriores ruso tras calificar el bombardeo como “una agresión armada profundamente preocupante y condenable”.

El Ministerio de Exteriores ruso también ha reafirmado su “solidaridad con el pueblo venezolano” y su “apoyo a la línea del liderazgo bolivariano dirigida a proteger los intereses nacionales y la soberanía del país”.

Ni Putin ni ningún otro alto cargo ha comentado hasta ahora la invasión estadounidense. El enviado especial del Kremlin para las negociaciones sobre Ucrania, Kirill Dmítriev, se ha limitado a decir en sus redes sociales que “es la hora de ver los dobles estándares” ante ambas guerras. Con información de El País.

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