Además de tener la discografía completa de Ricardo Arjona, las Sacerdotisas Mayas coleccionan diccionarios. Los tienen de todos los tamaños y colores. Allí acuden cada vez que una palabrilla extraña aparece y no entienden su significado. Recientemente escucharon a unos funcionarios el vocablo “Ricaldear”. Verbo que se les hizo por demás ajeno. Acicateadas por la ignorancia, acudieron a todos los volúmenes y no encontraron nada; así que tomaron el teléfono e hicieron varias llamadas para consultar el origen del nuevo verbo encontrado, como quien busca resolver un acertijo.
No tardó en aparecer el significado, a través de un colega adivinador de suertes: “Dícese de quien suele arruinar festejos estatales importantes a golpes; declarar a boca de jarro lo que después resulta falaz y trenzarse en discusiones de vecindario”.

El asunto de fondo es que los hermanos de Isla Mujeres han ocasionado al gobierno del estado dos crisis mediáticas con sendos yerros de acción y declaración. La primera fue la pelea a golpes entre Julián Ricalde Magaña con el senador Félix González Canto en el festejo estatal acaso más importante, y la última, la declaración de Alicia Ricalde sobre la explosión en Barcos del Caribe quien, sin tener la información completa, atribuyó de inmediato el incidente a una falla mecánica, lo cual, ha generado todo tipo de burlas y hasta una confrontación con autoridades federales.

Con esas coordenadas, las mujeres apuntaron el neologismo al pie del volumen político del Estado de Quintana Roo, y le enviaron una copia al Jaranchac para adosarlo a su versión digital. El Oráculo Maya ha verbalizado…



















