
Por Luciano Núñez
Ayer se celebró el Día de la Libertad de Expresión en México, que coincide con el Día del Periodista en Argentina. Parecerá y es un cliché: pero no encuentro en verdad muchas razones para festejar. Además del siempre creciente número de periodistas asesinados e amenazados en todo el mundo, donde México ocupa los primeros lugares, hemos sido testigos también de cómo la profesión se ha visto trastocada por intereses que no siempre privilegian a la verdad, sino que anteponen intereses particulares, de empresas y, muchas veces, de carácter político-militante.
No me referiré a ello, porque cada quien tendrá una opinión formada y eligió en qué medio informarse, a qué columnistas y articulistas seguir, con qué visión de la realidad se queda el lector al final; en mi caso, trato de hacerlo desde varios ángulos para tener una visión más amplia de los temas que ocupan la agenda.
Afortunadamente, siempre es posible encontrar contenidos de alta calidad, cronistas brillantes y apasionados periodistas que revelan lo que alguien, y grupos organizados, no quieren que se conozca; así se descubren insultantes fortunas detrás de casas blancas o el cruzamiento de datos permite descubrir fondos públicos que se vuelven privados a través de delitos o empresas fantasma.
Plataformas
En los últimos años hemos visto el avance de la venta de noticias a través de plataformas de periódicos tradicionales. Tanto sucede en España como en Argentina, en algunos medios de México y otros países. ¿De qué se trata?

Las noticias son comercializadas. Así como lo lee: se venden como vendían antes los periódicos. Para poder visualizar un contenido es necesario pagar una anualidad. Para poner ejemplos claros, lo están desarrollando en El Clarín de Argentina y El País de España, así como lo ha hecho desde hace un tiempo Reforma.
¿Cuál es la lógica que me dice que es un serio retroceso?: Que la información debe ser pública y parte esencial del ser humano, porque de esta manera, siempre ha sido igual, se podrán tomar mejores decisiones en la vida cotidiana.
Ahora, ¿cuántas anualidades de periódicos debería pagar Usted para poder tener diferentes visiones del mundo?
Para una familia promedio será un bien esencial prohibitivo. Porque además de pagar impuestos como la luz o servicios de internet, ahora se suma el pago de medios de comunicación. La historia nos recuerda que la opinión pública comenzó siendo un bien de todos: público, que se leía en los lugares de mayor concurrencia; luego vinieron quienes se apoderaron de este bien –entendiendo su poder- para hacerlo privado y pago. Es la historia que se repite. La aparición de internet regresó el poder a los usuarios en eso de tener acceso a varias fuentes de información. En este ciclo, algunos medios están en la lógica de retirar contenidos gratuitos para venderlos y limitar así el acceso a la información.

¿Por qué mi indignación? Porque los medios obtienen y obtenemos ganancias de la publicidad que insertan/mos en los contenidos. La venta de periódicos –he trabajado en varios impresos- jamás ha representado una ganancia determinante para el negocio periodístico.
El argumento de los dueños de medios es lograr, a través de la venta de notas, la independencia de contenidos, algo que sabemos desde el inicio, es como pretender lograr la objetividad en un contenido, siempre sujeto a la arbitrariedad del periodista que elige desde la primera palabra y el medio qué notas se publican y cuáles no. Los medios aquí citados han demostrado abiertamente sus inclinaciones políticas e ideológicas.
Cuando Jeff Bezos compró The Washington Post, un medio que estaba en quiebra y había cerrado contenidos, les preguntó por qué vendían (las noticias) algo que todo mundo conseguía sin pagar por otras vías, y es así fue como abrió los contenidos de uno de los periódicos más antiguos de Estados Unidos. Su negocio, al parecer, será la comercialización de lectura en tabletas, porque si algo sabe es para dónde van los negocios. Es decir, para un público que gozará de “hojear” en la tableta un formato diseñado como un impreso.

En síntesis
Limitar los contenidos me parece no sólo una mala estrategia, sino un atropello al derecho a la información, una limitante a la conformación de verdadera opinión pública, dado que el lector ya paga viendo la publicidad, abonando los servicios de internet, donde los buscadores también ganan con las noticias y su propia publicidad. Negocio aparte –que demandaría otra columna- es el de la información personal, que también es parte del botín de buscadores, redes sociales y, claro, los medios de comunicación.
¿Será el ocaso de medios tradicionales que no saben insertarse en la Nueva Normalidad?
La lógica dice que miles de usuarios migraremos a medios donde los contenidos estén en beneficio de la construcción de opinión pública, algo que se ha visto seriamente lastimado en los últimos años bajo el signo comercial.
El consuelo es que el lector ahora tiene alternativas.
Efemérides:
En Argentina el origen del festejo del Día del Periodistas dice que fue establecido en 1939 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en la provincia de Córdoba, en homenaje a la publicación de la «Gazeta de Buenos Ayres«, primer periódico de la etapa independentista argentina fundado por Mariano Moreno en 1810, en el que también escribieron Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Marcos Farfan.
En México la Libertad de Expresión tiene que ver con la libre manifestación de las ideas que se consagra en los artículos 6º y 7º de la Carta Magna, y por ello, se conmemora desde 1951 cuando el gobierno del presidente Miguel Alemán, estableció el 7 de junio como el Día de la Libertad de Expresión en México.
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* Es técnico en Periodismo y licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Catamarca, Argentina. Postgrado de Opinión Pública por FLACSO y diplomado de géneros periodísticos en La Salle, Cancún.
Trabajó en medios de comunicación de Argentina y México y publicó los libros Voces que Vuelven y Tan Lejos y Otra Vez en Casa.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Actualmente director general de Grupo Pirámide.
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