
No habrá PREP ni mantas con los números de conteo en las casillas al final de la elección.

Por Luciano Núñez
La expresión “sui géneris” proviene del latín sui genĕris. Se refiere a algo de un género o especie muy singular y excepcional. Y vaya que la elección de personas juzgadoras este 1 de junio lo será.
Primero porque es la primera vez que la ciudadanía tendrá la posibilidad de votar por sus propios juzgadores, en algunos casos, para cargos que tendrán 15 años de duración.
En esencia, la iniciativa promovida por el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, metió el bisturí profundo para diseñar otro modelo de justicia, que de aquí a varios lustros sabremos si convino o no. Hay severos detractores que señalan que se borraron muchos años de avance en materia de amparo, por ejemplo, que quedarán en un limbo que todavía desconocemos. Para bien o para mal, eso lo sabremos una vez que el nuevo esquema esté puesto en marcha. El paso fundamental para llegar a ello es primero elegir a las y los juzgadores.
Problemas
Hasta aquí han aparecido dos problemas importantes. El primero en el ámbito federal, con el señalamiento de personas que tenían antecedentes poco claros para ser objeto de votación y, en el ámbito local, el callejón arbitrario que supuso la confección de las plantillas. Es decir, la selección de personas que integran cada una de las tres listas que serán votadas.
Estas candidaturas ya fueron seleccionadas por los tres poderes del estado. Y el problema (o la “particularidad”) es que hubo una extraña coincidencia en los nombres elegidos: Con sólo ver las listas se concluye que hay nombres que se repiten y, en términos sencillos, la ciudadanía no tiene forma de “esquivar el bulto” si lo que quiere es “no” votar por cierta persona juzgadora. Es un callejón sin salida. En pocas palabras, se trata no de una elección sino de un sometimiento a elegir lo que ya está elegido.
Como la elección es muy “sui géneris”, como decía en el arranque, aún así va marchando, sigue. El acto de elegir es, justamente, poder escoger. En este caso, un número de personas juzgadoras ya está elegido por los poderes del estado, que tuvieron la misma idea en varios casos ya señalados ampliamente, como es el caso de la hermana y esposa del magistrado del Tribunal Electoral de Quintana Roo, Teqroo, Sergio Avilés Demeneghi.
También fue señalada en la prensa local la situación de José Luis Jonathan Yong Mendoza, quien apareció en una investigación de la UIF y sería oportuno que pudiera informarnos si su caso se ha esclarecido para ser, hoy por hoy, otro de los candidatos a nivel estatal.
El día de la elección
Como explicó la presidenta del Instituto Electoral de Quintana Roo, Rubí Pacheco Pérez, en entrevista con Grupo Pirámide, ese día sucederán varios acontecimientos a los que no estamos acostumbrados a ver en una elección. El primero es que No habrá PREP, Programa de Resultados Electorales Preliminares. Y no habrá PREP porque no estarán allí las famosas mantas que se colgaban al final del primer conteo, al término de la elección.
De acuerdo a lo detallado, se empaquetarán las boletas para su traslado a las sedes del Ieqroo y, una vez allí, iniciar el cómputo total, “voto por voto, casilla por casilla”. La funcionaria advirtió que esto pudiera generar confusión, por lo que puso sobre aviso a la ciudadanía en sus intervenciones en la prensa.
Volviendo a la votación, en el ámbito local, la elección (de lo que ya está elegido) es un tanto más fácil: Se puede votar tachando o haciendo una marca en una de las tres “opciones”, donde hay candidaturas de magistrados que llevan años en empresas de publicidad, o jueces que administran bares. Es decir, años sin ejercer como abogados para pasar directo a juzgar.
10 boletas
Dentro de la misma elección, los sistemas de votación son diferentes, como se dijo, en el ámbito local están las planillas ya armadas, pero el ámbito federal se puede escoger cada nombre por separado, anotando un número, como si fuera el “me late” o un bingo.
Es por ello que habrá que armarse se paciencia para llevar a cabo estos dos procesos diferentes en una misma elección, con cuatro boletas locales (dos de las cuales son del mismo color) y seis federales. Además de que a nivel local, los resultados serán emitidos hasta el 12 de agosto.
Huelga decirlo: será una elección muy pero muy “sui géneris”.
El resultados de todo esto lo veremos de aquí a varios lustros, cuando recién nos enteremos si fuimos para adelante o para atrás.
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