El partido que alguna vez fue espacio para hombres y mujeres que buscaron un México mejor, perdió el registro y sus militantes se fueron dispersando ante las maniobras de los llamados Chuchos.
Leobardo Rojas en Quintana Roo acabó “rentando” las siglas para enderezar quejas contra los medios de comunicación. No dispone el partido de recursos para arrancar el registro local.
Por Jaguar Negro
Relegado del PRIAN, con la pérdida del registro nacional y utilizado para arremeter contra la prensa de Quintana Roo, el PRD se dirige al abismo de la extinción.
Días atrás el Instituto Electoral de Quintana Roo, Ieqroo, dio a conocer que, tanto el MAS (partido local), como el PRD (nacional), perdieron sus respectivos registros en el Estado.
Sin embargo, surgieron voces (tibias) que proponían tramitar el registro local, dado que el PRD arañó el 3 por ciento requerido en todo el mapa local en el pasado proceso electoral.
La mala noticia para el instituto político es que, para ello, requieren fondos, un importante caudal de recursos para movilizar a militantes en todos los municipios en donde, para alcanzar el registro, deberán contar con un nutrido porcentaje de militantes, algo que ya no tienen.
El electorado les ha dado la espalda desde su fallido Pacto por México y su arremetida contra AMLO, aliado con el partido de derecha, PAN.
Contra la prensa
Los últimos recursos del partido local se desvanecieron en el pago de dudosos despachos de abogados para realizar quejas contra diversos medios de comunicación, instigados por la diputada federal morenista, Marybel Villegas Canché, quien obtuvo un espacio pese a sus maniobras.
Leobardo Rojas será recordado como el último dirigente del fallido partido, que alguna vez ganó la presidencia municipal de Benito Juárez y fue contrapeso para la poderosa maquinaria del PRI.
En otro tiempo, claro está, fue espacio para dirigentes pensantes, formados y que se vieron obligados a emigrar ante las erráticas políticas de los llamados “Chuchos” (Jesús Zambrano y Ortega),
En el ámbito nacional Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel Lopez Obrador y Porfirio Muñoz Ledo dejaron también allí su sello y todos acabaron en Morena, asolados por las maniobras de la dirigencia.
En Quintana Roo, Tomás Contreras, Antonio Meckler y Salvador Ramos tuvieron importantes aportes a la construcción de una sociedad más democrática. Se apagó ese sol del que no quedan ni las cenizas.




















