Una decena de medios de comunicación acumula en promedio 15 PES (Procedimientos Especiales Sancionadores) promovidos por el PRD, que sólo presta su marca para la arremetida contra la prensa.
El magistrado presidente, Sergio Avilés Demeneghi, fue propuesto por la senadora Marybel Villegas Canché, quien estaría detrás de la «cargada legal» contra los medios de comunicación.

Por Jaguar Negro
En su camino a la extinción como partido político: después de no haber logrado ni siquiera el 3 por ciento de la votación, el PRD ha decidido concentrar sus fuerzas en atacar a los medios de comunicación de Quintana Roo.
Sin embargo, varias fuentes confirman que, quien está detrás de dichos procedimientos, es nada menos que la senadora morenista Marybel Villegas Canché, a través de un bufet (pagado por ella), al que se le pasó por alto hacer firmar las quejas por su empleado, el dirigente del partido en desgracia: Leobardo Rojas.
De acuerdo con información que llegó a la Cueva del Jaguar, uno de los últimos procedimientos, el 155, dice a la letra: “Al recibirse el expediente en comento ante esta autoridad, se hizo constar por parte de la oficialía de partes de este Tribunal, que el escrito inicial de queja no contiene rúbrica autógrafa; es decir, que el escrito de queja presentado ante la autoridad instructora carece de uno de los requisitos previstos en la fracción I, del artículo 427 de la Ley de Instituciones, en relación con el artículo 84 fracción I, del Reglamento de Quejas”.
Ahora bien, cabe recordar que, para ser magistrado presidente, Sergio Avilés Demeneghi fue propuesto por la senadora saliente Marybel Villegas Canché, y la pregunta obvia sería: ¿seguirá actuando el magistrado bajo la consigna de su protectora?
¿Seguirá aceptando quejas contra los medios de comunicación que, ni siquiera (quizás por lo penoso de los argumentos) carecen de lo más elemental: la firma?
Nos comentan que, dada la cantidad de quejas (cada medio acumula entre 10 y 15) y lo absurdo de los argumentos, que sólo tienen como finalidad obstaculizar el trabajo de los medios de comunicación, Rojas se puso en la línea de fuego y estaría a punto de ser denunciado por la vía penal, al configurar un delito contra los medios de comunicación que gozan de plena libertad de expresión en Quintana Roo.
¿Hasta dónde llegará el pacto? Las huellas dejan en clara evidencia a la autora intelectual de los ataques, que ahora viste de guinda. ¿Seguirá Morena tolerando esta clase de personajes?




















