William Carlos Williams
(Fragmentos)
Del asfódelo, esa flor verdosa
—como un dedal de oro
sobre su tallo bifurcado
(sólo que verde y leñosa)—
yo vengo, querida,
a cantarte.
….Vivimos juntos mucho tiempo
una vida llena,
si quieres,
de flores.
Por eso me alegré apenas supe
que también había flores
en el Infierno.
…….Hoy
estoy lleno del recuerdo borroso de esas flores
que a los dos nos gustaban,
incluso el de esta pobre
cosa descolorida
(que vi cuando era niño)
poco apreciada entre los vivos,
pero que los muertos ven,
y se preguntan entre ellos:
¿Qué recuerdo
moldeado con la misma forma
…….que esta flor?
Mientras nuestros ojos se llenan
de lágrimas.
De amor, constante amor.
Dirán que,
aunque demasiado débil,
un baño de carmín le dé color
para hacerla totalmente creíble.
…….Hay algo,
algo urgente
que tengo que decirte a ti
…….y sólo a ti,
pero debe esperar
mientras me embriago
en la alegría de tu cercanía
quizás por última vez.
…….Y así,
con miedo en mi corazón,
me extiendo y sigo hablando
porque no me atrevo a parar.
…….Escucha mientras hablo,
estoy contra el tiempo.
No será por mucho.
…….He olvidado
y sin embargo veo con bastante claridad
…….algo
en el centro del cielo,
que se ordena a su alrededor.
¡Es un olor
que brota desde ahí!
¡Un olor muy dulce!
¡Madreselva!
Y ahora
¡llega el zumbido de una abeja!,
¡y toda una oleada
de memorias hermanas!
…….Sólo dame más tiempo,
tiempo para recordarlas
antes de empezar a hablar.
Dame tiempo,
…….tiempo.
…….Cuando era un niño,
guardaba un libro,
del cual, de tanto en tanto,
añadía flores prensadas
hasta que después de un tiempo,
logré tener una buena colección.
…….El asfódelo,
……como un mal augurio,
…….entre ellas.
Te traigo,
….resucitada,
….la memoria de esas flores.
Eran dulces
al prensarlas
y retenían
algo de su dulzura
por mucho tiempo.
Es un olor curioso,
……un olor moral,
que me lleva
cerca de ti.
El color
…fue lo primero en irse.
Tuvo que enfrentarme
a un desafío,
tu querida persona,
mortal tal como era yo,
¡la garganta del lirio
ante el colibrí!
La riqueza infinita,
……….pensé,
me tiende sus brazos.
Mil trópicos cálidos
en la floración de un manzano.
La tierra generosa se entregó con deseo
¡El mundo entero
llegó a ser mi jardín!
…….Pero el mar
que nadie cultiva
también es un jardín
cuando el sol lo ataca
….y las olas
…….se despiertan.
Yo lo vi
…….y tú también
cuando deja a las flores en ridículo.
Además, ahí está la estrella de mar
endurecida por el sol
y otras hierbas
y algas marinas.
…….Sabíamos esto
y lo demás sobre el mar
porque nacimos cerca de él,
conocíamos sus cercos rosados
en el borde del agua.
…….Ahí crecen los corales,
y cuando es temporada
las frutillas,
y ahí mismo, más tarde,
fuimos a recolectar
las ciruelas silvestres.
…….No puedo decir
que he ido al Infierno
……por tu amor,
pero muchas veces
me vi en él
mientras te buscaba.
No me gustó
y preferí estar
en el cielo.
Escúchame.
…….No te alejes.
A lo largo de mi vida aprendí
en los libros
y fuera de ellos
bastante sobre el amor.
La muerte
no marca su final.
Hay una jerarquía
que puede ser alcanzada
creo,
en su servicio.
El premio,
es una flor mágica:
un gato de veinte vidas.
Si nadie se atreve a intentarlo,
el mundo saldrá perdiendo.
Ha sido
para ti y para mi
como vigilar una tormenta
que viene sobre el agua.
Estuvimos,
…….año tras año,
frente al espectáculo de nuestras vidas
con las manos juntas.
La tormenta se despliega.
El relámpago
juega sobre los bordes de las nubes.
Hacia el norte el cielo
está plácido,
azul en el resplandor
mientras la tormenta se acumula.
…….Es una flor
que pronto alcanzará
la cúspide de su floración.
Hemos bailado
en nuestro pensamiento,
y leído un libro juntos
…….¿Te acuerdas?
Era un libro muy serio,
y así los libros entraron en nuestras vidas.
¡El mar! ¡El mar!
…….Siempre,
cuando pienso en el mar,
viene a mi pensamiento
…….la Ilíada
y la equivocación pública de Helena
que engendró el poema.
Si no hubiera sido por esa equivocación,
no habría habido
poema y el mundo,
si hubiésemos acaso recordado,
esos pétalos carmín
desparramados sobre las rocas,
lo habría llamado simplemente
…….asesinato.
La orquídea sexual que floreció entonces
enviando a tantos hombres indiferentes
a sus tumbas
les dejó su memoria a una tropa de locos
…….o héroes
si el silencio es virtud.
El mar solitariamente,
con su multiplicidad,
sostiene la esperanza.
La tormenta
…….fue abortada,
pero nosotros seguimos
tras los pensamientos que suscitó
para reconstruir otra vez
nuestras vidas.
…….Es la mente
………..la mente
que debe ser sanada
antes de la intervención
de la muerte
y se volverá nuevamente
…….un jardín.
El poema es complejo,
al igual que el lugar creado dentro de nuestras vidas
…….para él.
El silencio también puede ser complejo,
pero no se llega lejos
con el silencio.
Empezamos otra vez,
Es como el catálogo de barcos de Homero,
que ocupaba el tiempo.
Hablo en forma figurada
suficientemente bien,
y los vestidos que usas también son figuras,
…….no podríamos
encontrarnos de otro modo.
Cuando hablo de flores,
es para recordar
que en algún momento
fuimos jóvenes.
No todas las mujeres son Helena,
…….yo sé,
pero todas llevan a Helena en sus corazones.
Querida,
tú también la llevas
y por eso te quiero,
no podría quererte si fuese de otro modo.
Imagina que ves
un campo compuesto por mujeres
todas de un blanco-plateado.
¿Qué podrías hacer
sino quererlas?
¡La tormenta estalla
o se desvanece! }
Y no es el fin del mundo.
….El amor es algo más,
o al menos eso pensé,
un jardín que se expande,
aunque te conocí como mujer
y nunca te vi de otro modo,
hasta que el mar entero
haya sido tomado
y todos sus jardines.
…
William Carlos Williams (Rutherford, Estados Unidos, 1883–1963). Médico y escritor estadounidense, asociado en su primera época al modernismo y el imaginismo. Es considerado uno de los poetas más innovadores del siglo XX. Entre sus libros figuran Viajes del amor, Música del desierto, Paterson y Los relatos médicos.
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