Con sus bases divididas sobre una posible intervención de Estados Unidos en la guerra contra Irán, el presidente Donald Trump ha decidido darse dos semanas para tomar la decisión.

En un mensaje transmitido por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, Trump afirmó que «basándome en el hecho de que hay una posibilidad sustancial de negociaciones que podrían o no tener lugar con Irán en un futuro próximo, tomaré mi decisión de participar o no en las próximas dos semanas».

Tras una semana de intensos ataques entre Israel e Irán que han llevado la región al borde de la guerra total, y cuando parecía que la intervención estadounidense era más que una posibilidad, las palabras de Trump parecen haber dado una oportunidad -quizás la última- a la diplomacia.

«En el espacio de una breve frase, la temperatura sobre posibles ataques estadounidenses contra Irán ha bajado aparentemente varios grados», señala Gary O’Donoghue, corresponsal jefe de la BBC en Estados Unidos.

Este viernes tienen previsto reunirse en Ginebra los ministros de Exteriores de Irán, Francia, Alemania y Reino Unido. El ministro de Asuntos Exteriores británico, David Lammy, dijo al arribar a la ciudad suiza que «en las próximas dos semanas se abre una ventana para alcanzar una solución diplomática».

Antes de que estallara este conflicto el pasado 13 de junio, Estados Unidos estaba inmerso en conversaciones bilaterales con Teherán para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear.

En este diálogo Washington había dejado fuera a los países europeos, cuya diplomacia fue esencial para alcanzar el acuerdo de 2015 que Trump abandonó en su primer mandato. Con información de BBC News Mundo.

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