Por Luciano Núñez
Por un lado: AMLO inoculó excelentes señales de austeridad republicana; por el otro, sanción ejemplar del INE a su partido: Morena, con 197 millones de pesos.
Ahora bien, la pregunta es: ¿Podrá Andrés Manuel López Obrador construir el país soñado bajo un esquema tan complejo?; sobre todo con el último desembarco de personas sumamente cuestionadas a su equipo; y el tope de salarios ¿propiciará aún más la corrupción?
Antes de asumir el gobierno ya ha recibido un duro golpe a la credibilidad y la incorruptibilidad que tanto ha pregonado por años. Las cámaras de seguridad del banco registraron los depósitos y los retiros del dinero del fideicomiso que se había construido para las víctimas del gran sismo de 2017.

Lo cierto es que México hoy ocupa el lugar 25 en Latinoamérica y el 135 a nivel global en cuanto a la percepción de corrupción, rangos que mide la Transparency International.
Bajo este difícil diagnóstico, AMLO ¿Podrá aterrizar su prédica en disminución de corrupción?
El pueblo mexicano le contestó con un contundente sí; pero ahora viene otro aspecto: ¿Quién controlará el desempeño de los funcionarios?
Nórdicas culturas
El documentalista Michael Moore ha registrado en su documental ¿Qué invadimos ahora?, cómo en países nórdicos, como Finlandia, la educación es ejercida por personas que cobran poquito y algunos nada, porque el servicio es un gran valor para esta cultura, en México hemos tenido al célebre “robo poquito” y ninguno que no cobre nada. Una nota del Universal hoy revela que 17 gobernadores ganan más que el presidente de la república. Justamente, no pocos ex gobernadores hoy están presos y otros tantos «servidores» que formaron parte de sus gobiernos están mimetizados en Morena.
¿Cómo podrá AMLO jugar con un equipo que, desde sus candidaturas, ya está viciado? Como ejemplo, todos sus candidatos a diputados y senadores en Quintana Roo fueron priístas, algunos de ellos perseguidos por altas estelas de corrupción.
Las especulaciones son muchas, demasiados interrogantes, lo que sí es un hecho, es que ningún cambio funciona como una llave de luz; gradualmente iremos viendo cómo funciona esta propuesta por demás necesaria, pero que por ahora es un anhelo que busca jugadores para llevar el balón al arco contrario y no al propio.
Nadita. Entrevistado un alto funcionario de gobierno estatal acerca de posibles contrataciones de malogrados candidatos en la pasada elección expresó: «no hay lugar para perdedores». ¿Será?
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(*) Es life coach, técnico y licenciado en Comunicación Social, con postgrado en Opinión Pública por FLACSO y diplomados en La Salle Cancún. Trabajó en El Siglo de Tucumán, Argentina; agencia EFE México, Luces del Siglo y Periódico Quequi.
Fue director de Comunicación Social en Benito Juárez, Cancún.
Co-Fundador de Revista Dos Puntos y director general de Grupo Pirámide



















