El vocero del PRI Estatal de Quintana Roo, Guillermo Miranda, dijo que ante una renovación moral y ética que no llega en Quintana Roo, la derrota total del tricolor será eminente y, más aún, mientras el partido siga premiando a los acusados de corrupción con las delegaciones federales, “decisiones que hunden más al instituto en el descrédito total al PRI y lo perfilan como cuarta fuerza para 2018”, dice el comunicador.

Señaló que no importa el haber perdido el 40 por ciento de su salario y no contar con Seguridad Médica, como la gran mayoría de los trabajadores, pero ante el incumplimiento de la dirigencia estatal que encabeza Raymundo King de la Rosa, seguirá firme en el PRI por convicción.
Suspensión de derechos partidarios
Como parte de su rechazo a las decisiones de la cúpula Estatal, anunció que esta semana solicitará la suspensión de derechos partidarios de Mauricio Rodríguez, Paulina García y Claudia Romanillos; “y de todos aquellos que ya fuera de México andan ya amparados”.
En un espacio de expresión en redes sociales (su Facebook personal), Miranda expuso que desde 2009 percibe el mismo salario, el cual ha tenido una afectación del 40 por ciento por los recortes que se dieron tras la caída del instituto político en el proceso electoral pasado, cuando Mauricio Góngora perdió la elección contra el actual gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González y no pagó una magna multa por irregularidades impuesta por el INE. “Exigí que Mauricio Góngora devolviera la multa de 2.7 millones de pesos que le impuso el órgano electoral y mi voz fue acallada por la amenaza de perder mi empleo como Secretario de Comunicación Institucional”, escribió.
Acusó que los dirigentes siguen viviendo en la opulencia, “con choferes y comiendo en los mejores restaurantes”, mientras la situación para los trabajadores del Comité Directivo Estatal del PRI, cambiaron radicalmente: con despidos y reducción de sueldos y ausencia de seguro médico.
Robo descarado
Sin embargo, dijo que enfrentarán “la batalla final”, sin temor a las «recomendaciones» recibidas, dado que en septiembre pasado solicitaron la suspensión de derechos políticos de ex funcionarios que fueron denunciados por malos manejos de recursos públicos, “del robo descarado de las arcas de cuatro ex presidentes municipales, uno de los cuales hoy es delegado federal”. Incluso, calificó como alta traición a los Estatutos lo que dañó la imagen del partido y lo sumió en el descrédito y la derrota. Hacia el final de su exposición, reveló que los funcionarios del PRI que ostentan cargos y representación, no cumplen con el 5 por ciento de la cuota como lo establecen los Estatutos, lo cual, ha agravado la situación operativa del PRI.
“Pero ya vendrá 2018 y estos presidentes municipales y presidentas, diputados y diputadas locales, querrán reelegirse y solo lo pueden hacer por el PRI según la ley electoral vigente. Y regidores querrán ser candidatos o candidatas, entonces ahí estaremos revisando su carrera partidista y estatutaria y entonces el CDE avalará en votación abierta sus candidaturas las cuales nunca más por dedazo, cargada o imposición en las asambleas”, manifestó. Y finalizó, “o se fortalece el PRI, o se pierde ante el dedazo y la simulación de procesos de selección y postulación de candidatos y candidatas”.




















