La Asociación Civil Grupo Ecologista del Mayab condenó el discurso que criminaliza y polariza la defensa del derecho a un ambiente sano por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que llamó «pseudoambientalistas» a los famosos que pidieron la detención de las obras del Tren Maya.

Araceli Domínguez, dijo que emitieron un comunicado que señala que la postura de la dependencia federal es indignante y agresiva, porque descalifica el valor y la participación ciudadana en la defensa de los derechos humanos, como el derecho un entorno saludable.
Añadió que la Semarnat utiliza un lenguaje que promueve el odio, «poniendo en riesgo la vida de los que defendemos el medio ambiente y el desarrollo sustentable, como el caso de Samir Flores quien fue asesinado en Guerrero en 2019», señala el comunicado.
La defensora ambiental agregó que es muy irresponsable cuestionar la participación ciudadana, considerando que el deterioro de los ecosistemas se hizo a pesar de los esfuerzos de ambientalistas y de la sociedad civil organizada, que han venido trabajando en Quintana Roo desde 1983.

El comunicado enlista algunas autorizaciones que la presente administración ha otorgado «de manera irregular a distintos proyectos, razón por la cual se encuentran en litigio, con múltiples amparos:
1.-La terminal de Cruceros, 4º. Muelle de Cozumel, que se autoriza aún cuando se puede destruir la biodiversidad marina, así como la zona cultural de Cozumel, donde históricamente se dan las clases de iniciación en el buceo y ciertamente no es necesaria ya que los muelles ya existentes no están ni remotamente cerca de estar saturados y están sub utilizados.
2.- Proyecto LaKam- Ha en Cozumel, autorizado sobre selvas manglares y humedales, violando la NOM 022 y otras leyes. El senado de la República acusó posible corrupción en el proyecto que a decir de los senadores representa un serio peligro para el patrimonio ecológico de Cozumel, cuestionando la actuación de la SEMARNAT en su aprobación.
3.- Mejoramiento y Estabilización de la zona de playas y marina de las Bahías de Chemuyil y Chemuyilito emitido el 9 de octubre de 2019, permitiendo ilegalmente violentar los programas de manejo de dos área naturales protegidas, para hacer, caletas, duna y playa artificiales, espigones de concreto que demostraron no servir para retener arena, retiro de rocas que tienen una función importante en el ecosistema, para crear asoleaderos que se rellenaron con sascab, todo ellos sobre la costa en una playa importante de anidación de tortugas marinas dentro del área de influencia de XCACEL, que a la larga puede ser afectada.
4.- Hotel Grand Island: SEMARNAT autorizó, 3000 habitaciones sin manifestar cómo resolverán el manejo de aguas negras, en la zona hotelera de Cancún, que en opinión expresa de FONATUR, no puede darle servicio de drenaje, ya que sus tres plantas están sobresaturadas,por ello, FONATUR lo califica como un proyecto que atenta contra los ecosistemas de Isla Cancun. Así que mientras Fonatur busca frenar desarrollos , donde los servicios urbanos están saturados, SEMARNAT, sigue autorizándoles como el Hotel Riu.
5.- El muelle de Xcaret. Autorizado por la Dirección de Riesgo e impacto ambiental de la SEMARNAT, para construir el muelle rellenando, en una zona de cambio de corrientes marinas frente a dos importantes zonas arrecifales la de Sábalos y la de Tortugas, que a la larga podría generar pérdida de playas en Playa del Carmen.
6.-SEMARNAT autorizó la primera fase (tramo 1-3) del Tren Maya en varios tramos, a pesar de concluir en su resolutivo serias carencias y negligencias en la MIA, de igual forma FONATUR comenzó obras en el tramo 4 sin contar con autorización y en el tramo 5 sin siquiera someter a evaluación de impacto, ante lo cual PROFEPA ha sido omiso en sancionar dichas obras, a pesar de las cientos de denuncias.

«No nos oponemos al desarrollo, no nos oponemos, en el caso de nuestra organización a la construcción de un tren, nos oponemos a que se construya de manera ilegal, violentando las leyes que tanto esfuerzo han costado a mexicanas y mexicanos, para buscar que las actividades humanas sean lo menos impactantes posibles, presentando mitigaciones para ser compatibles con el medio ambiente y garantizar el derecho al ambiente sano del que depende nuestra vida», se lee en el escrito.




















