Cancún, Quintana Roo.- El Grupo Ecologista del Mayab (GEMA) condenó la respuesta de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) a los cuestionamientos de activistas ambientalistas y recordó seis proyectos considerados como devastadores que fueron avalados por la dependencia.
“¿Dónde estaban los “pseudoambientalistas“ cuando hace años empezó la verdadera devastación en el sureste de México? Es indignante y agresivo.
La Semarnat descalificó el valor y la participación ciudadana en la defensa de los derechos humanos, como el derecho al ambiente sano, contribuyendo a la criminalización, discriminación y persecución de personas defensoras de derechos humanos, así como contribuyendo a la polarización social, como si diferir en opiniones y luchar por el ambiente fuera un delito”, comentó Araceli Domínguez Rodríguez, presidenta d de dicha organización, a través de un comunicado.
Consideró que la Semarnat “usa un lenguaje que promueve el odio poniendo en riesgo la vida de los que defendemos el medio ambiente y el desarrollo sustentable, como el caso de Samir Flores quien fue asesinado en Guerrero en 2019”.
Señaló que el deterioro al medioambiente continúa y se debe a las ilegalidades que cometieron las autoridades de los tres niveles de gobierno, así como al desarrollo urbano y turístico desordenado, producto de intereses económicos y políticos avalados por la autoridad en cada administración.
GEMA recordó seis casos de proyectos, avalados por la Semarnat y demás autoridades, considerados como devastadores por los efectos nocivos en el medioambiente.
Te puede interesar: Anuncian arribo de ingenieros militares para trabajar en la construcción del Tren Maya
En primer lugar, recordó el aval para la construcción de la terminal del cuarto muelle para cruceros en Cozumel, “que se autoriza aun cuando se puede destruir la biodiversidad marina, así como la zona cultural” para la difusión del buceo.
También citó la autorización del proyecto LaKam- Ha, en Cozumel, sobre selvas manglares y humedales, violando la NOM 022 y otras leyes, lo que ocasionó que el Senado haya acusado una posible corrupción en el proyecto al considerar que este proyecto es “un serio peligro para el patrimonio ecológico de Cozumel”.
El mejoramiento y estabilización de la zona de playas y marina de las Bahías de Chemuyil y Chemuyilito, emitido el 9 de octubre de 2019, se permitió violentar los programas de manejo de dos área naturales protegidas, para “hacer, caletas, duna y playa artificiales, espigones de concreto que demostraron no servir para retener arena, retiro de rocas que tienen una función importante en el ecosistema”, con lo que se afecta una playa importante de anidación de tortugas marinas dentro del área de influencia de Xcacel.
La autorización de Semarnat para la construcción en la zona hotelera de Cancún del Hotel Grand Island, de 3 mil habitaciones sin manifestar cómo resolverán el manejo de aguas negras y pese a que Fonatur reconoció que no puede darle servicio de drenaje.
El muelle de Xcaret, autorizado por la Dirección de Riesgo e impacto ambiental de la Semarnat, para construir el muelle rellenando, en una zona de cambio de corrientes marinas frente a dos importantes zonas arrecifales la de Sábalos y la de Tortugas, que a la larga podría generar pérdida de playas en Playa del Carmen.
El aval a la primera fase (tramo 1-3) del Tren Maya en varios tramos, a pesar de concluir en su resolutivo serias carencias y negligencias en la MIA, de igual forma Fonatur comenzó obras en el tramo 4 sin contar con autorización y en el tramo 5 sin siquiera someter a evaluación de impacto, ante lo cual Profepa ha sido omiso en sancionar dichas obras, a pesar de las cientos de denuncias.




















