Desde un mes y medio antes de que se acabe el año 2025, los centros de salud, unidades médicas y hospitales del IMSS Bienestar en Quintana Roo se han quedado sin medicamentos para atender enfermedades crónico-degenerativas, las que principalmente se demandan en las unidades médicas.

En los centros de salud ya no hay existencia de medicamentos para diabéticos e hipertensos, así como tampoco para tratar otros problemas como colesterol o triglicéridos altos, revelaron empleados del sistema.

Desde mediados de noviembre, en ningún centro de salud de Chetumal ni en el Hospital General se encuentran medicamentos como la Metformina o la Glibenclamida, la principalmente recetada por los médicos, así como tampoco existen medicinas como el Amlodipino, el Irbesartán, el Telmisartán y otro más para el tratamiento de la hipertensión arterial.

Otros medicamentos que ya no se tienen en existencia o están en agotamiento son Bezafibrato y Atorvastatina, utilizados para tratar triglicéridos y colesterol.

El personal de los centros de salud informó que, lamentablemente, estas medicinas se han agotado en todos las unidades médicas de la capital del estado de Quintana Roo, incluyendo el Hospital General, puesto que pacientes que no han podido surtir sus recetas en el que le corresponde han recorrido a otros, unidades especializadas o el hospital y se han encontrado que no hay esos medicamentos.

Los empleados del IMSS Bienestar afirman que la situación que se experimenta en Chetumal abarca a todo el estado, por lo que la escasez de medicamentos en el nuevo sistema de salud federal es generalizada en la entidad mes y medio antes de finalizar el 2025.

Con el cambio de gobierno de Andrés Manuel López Obrador a Claudia Sheinbaum Pardo se experimentó también al cierre del año pasado una gran desabasto de medicinas en todos los sistemas de salud público, porque la nueva presidenta decidió reorganizar por completo las compras y canceló contratos que consideró leoninos y hasta corruptos.

El surtido de medicamentos tardó en llegar y para mediados del año el IMSS Bienestar reportaba que esta apenas por encima del 86 % en abasto, siendo este el rezago más reclamado en varios estados del país, y muy por debajo de los porcentajes que reportaban el IMSS y el ISSSTE.

Todavía en agosto, el gobierno federal decía que ya tenía los medicamentos comprados, pero tenía limitaciones para distribuirlos, tanto que los estados tuvieron que rentar camionetas de cargar para apoyar el reparto.

El problema es más marcado para enfermedades como el cáncer y también para el VIH, como han dejado patente organizaciones con desesperación.

Mientras, para las familias de escasos recursos, que son los que principalmente no tienen seguridad social, este mórbido desabasto en el IMSS Bienestar significa seguir comprando las medicinas que no les han podido suministrar en el llamado sector salud. Con información de Diario Cambio 22.

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