Ciudad de México.- Esta elección es “histórica”, pero el encono provocado queda ahí. El candidato ganador electo, Andrés Manuel López Obrador hizo un llamado a la reconciliación durante su primer discurso.
“Amigas, amigos. Este es un día histórico, será una noche memorable. Una mayoría importante de ciudadanos ha decidido iniciar la cuarta transformación de la vida pública de México”, dijo en conferencia de prensa en el Hotel Hilton de la Ciudad de México.

López Obrador dio muestras de su oratoria, tranquilo, pausado, reconoció a sus contrincantes: “Expreso mi respeto a quienes votaron por otros candidatos, lo mismo manifiesto para los tres candidatos a la Presidencia de la República. El día de hoy han reconocido nuestro triunfo y victoria”.

Y lo que los empresarios querían escuchar López Obrador lo dijo: “Respetaré la autonomía del Banco de México y que mantendré disciplina financiera y fiscal”. López Obrador aseguró que en su gobierno buscará “erradicar la corrupción y la impunidad será la principal prioridad de su gobierno”.
Y como la corrupción ha sido el tema principal de su campaña y el tema que le dio el triunfo, el tabasqueño afirmó: “La transformación consistirá en desterrar la corrupción de nuestro país, no tendremos problema en lograr este propósito porque el pueblo de México es inteligente, honrado y trabajador. Erradicar la delincuencia y la impunidad será la misión principal del nuevo gobierno”.

López Obrador trazó lo que será una parte de su gobierno: “El Estado representará a ricos y pobres, a seres humanos de todas las corrientes de pensamiento y de todas las preferencias sexuales, escucharemos a todos (…) pero daremos preferencia a los más humildes y olvidados, en especial a los pueblos indígenas de México”. Y sentenció: “Por el bien de todos, primero los pobres. Cambiará la estrategia fallida de combate a la inseguridad y la violencia”, concluyó.
Después de dar su discurso, López Obrador acudió al Zócalo, donde multitudes llenaron la plaza. Ahí, prometió que no les fallará. “Se los aseguro, no les voy a fallar, no se van a decepcionar, soy muy consciente de mi responsabilidad histórica, quiero pasar a la historia como un buen presidente de México”, lo decía con convicción mientras miles de personas coreaban su nombre y decían “presidente”.

“Hoy termina una etapa y vamos a iniciar otra. Triunfamos y ahora vamos a transformar a México. Voy a dedicarme en este tiempo hasta el día primero de diciembre a hacer la toma de posesión, todo este periodo lo voy a dedicar a trabajar con los miembros del nuevo gabinete para elaborar los proyectos, no perder tiempo, afinar lo que vamos a llevar a la práctica con el propósito de que empecemos ya a trabajar”, aseguró.
“El amor que ustedes me tienen se corresponde. Los quiero mucho y un poco más”, dijo el tabasqueño a miles de personas mientras se despedía.

















