La renuncia del gobernador de Nuevo León para competir por la presidencia de México en 2024 mantiene en vilo a ese estado del norte del país, donde residen algunas de las principales industrias, debido a una pugna política con la oposición sobre quién debe reemplazarlo.
El gobierno local, controlado por el Movimiento Ciudadano que postula a Samuel García para la presidencia, rechazó el jueves el nombre que eligió el Congreso local, de mayoría del Acción Nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI), tras una caótica sesión la noche anterior que fue irrumpida a la fuerza por manifestantes y de la que ambos sectores se culparon mutuamente.
Cuando García salió del cargo de gobernador de Nuevo León este mes sus adversarios en la provincia —el PAN y el PRI— consideraron que era un movimiento para afectar a su candidata a la presidencia, la exsenadora Xóchitl Gálvez, y que dividiría el voto de los ciudadanos críticos con el gobierno nacional de Andrés Manuel López Obrador.
Esta semana el joven dirigente anunció su retorno temporal a la gobernación para tratar de solventar la crisis política y dijo que su licencia de seis meses se iniciará en diciembre.
Además de García y Xóchitl, como candidatos opositores, el oficialismo lleva como aspirante a la presidencia mexicana a Claudia Sheinbaum, exalcaldesa de Ciudad de México.
El anuncio de Samuel García de participar en las elecciones de 2024 profundizó, de hecho, la pugna que ya mantenía desde que llegó a la gobernación en el 2021 con los partidos opositores.
En ese ambiente de fricción, García dejó como cabeza del gobierno de Nuevo León a su secretario general, Javier Navarro.
Y éste dijo el jueves a la televisora local Milenio que seguirá como “encargado del despacho del gobernador” pese a que el Congreso local nombró la noche anterior como gobernador interino a otro nombre afín al PAN y PRI: el exvicefiscal Luis Enrique Orozco Suárez.
“Debe haber un respeto a la administración del estado a cargo mío”, expresó Navarro, al pedir a los congresistas opositores a García a que actúen con “madurez política”.
Sin embargo, el presidente del Congreso de Nuevo León, Mauro Guerra, se acogió a pronunciamientos de la Suprema Corte de Justicia y del Tribunal Electoral para defender que el reemplazo de gobernador debe ser nombrado en esa sede legislativa local. Con información de Los Ángeles Times.




















