Un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) decidió agregar dos nuevos males a su lista de trastornos de la vida moderna: el desgaste profesional como un problema relacionado con el empleo o desempleo; y la adicción a los videojuegos en la categoría de comportamientos adictivos o de dependencia.
Lo anterior ocurre en el marco de la Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra desde el 20 de mayo en Ginebra, Suiza, donde las observaciones y conclusiones de los especialistas de todo el mundo llevó a la inclusión de estos dos temas en la Clasificación Internacional de Enfermedades.
En el caso del desgaste profesional o burn-out, se define como un síndrome que resulta del estrés crónico y se caracteriza por una sensación de cansancio extremo o agotamiento físico y emocional, sentimientos negativos o cinismo con respecto al trabajo, y la reducción de la eficacia profesional.
Según la OMS, este tipo de afectación se va gestando en un período de entre cinco y ocho años de desgaste contínuo y suele afectar más a las personas muy comprometidas con su trabajo, lo cual complica el alivio puesto que los síntomas llegan a generar sentimientos de culpa que lo llevan a implicarse todavía más en el trabajo, generando más agotamiento.
Con respecto a la adicción a los videojuegos, la Organización explicó que entre los síntomas principales están que el doliente prioriza su atención en el juego contra otros intereses o actividades cotidianas e incluso comienza a deteriorarse su control sobre el juego.
De igual manera, señaló que el diagnóstico se confirma cuando el comportamiento se observa en un lapso de al menos doce meses o menos tiempo en casos más graves. Lo anterior suele llevar a daños a la salud como problemas visuales o auditivos, complicaciones musculoesqueléticas, comportamiento agresivo o depresión.
La inclusión de enfermedades en la lista de la OMS permite establecer ciertas tendencias y estadísticas para que los profesionales y autoridades sanitarias de todos los países miembro puedan intercambiar información y generar políticas públicas en consecuencia.



















