El panorama para las costas del Caribe mexicano en 2026 no pinta sencillo. Las estimaciones indican que el volumen de sargazo podría ser muy similar al de 2025, considerado un año récord con 37.5 millones de toneladas de macroalga en la ruta que va desde África hasta el Golfo de México, por lo que las autoridades ya afinan una estrategia de contención que incluye la instalación y reforzamiento de siete mil 500 metros de barreras antisargazo.
De acuerdo con Esteban Amaro, coordinador del Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo del Caribe mexicano, el arribo del alga comenzó de manera temprana, un signo que enciende las alertas. “Este año el sargazo empezó a la par del año. Ya veníamos monitoreando las acumulaciones desde que se formó en África en septiembre y octubre de 2025, y pudimos vislumbrar que 2026 iba a ser un año complicado en esta materia”, explicó.
Aunque todavía es pronto para determinar con precisión cuánto sargazo tocará tierra, Amaro señaló que las proyecciones son muy similares a las del año pasado. Aclaró que no todo ese volumen impacta directamente en las playas, pero sí representa una presión constante sobre la franja costera y los ecosistemas.
Una de las diferencias clave este año es que ya opera el Centro de Monitoreo Ambiental y de Sargazo, lo que permitirá un seguimiento más puntual desde que las manchas se aproximan a Quintana Roo y, con ello, anticiparse a los recales masivos. La apuesta es que, si el fenómeno se contiene mar adentro antes del verano, la presencia del alga en temporada vacacional pueda ser menor. Con información de QR Ahora.




















