La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfrenta su primer gran pulso político en casa tras delinear su ambiciosa reforma político-electoral. Aunque la iniciativa aún no inicia formalmente su discusión en el Congreso, ya ha encontrado resistencia en los aliados históricos de Morena: el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM).
Entre los ejes centrales de la propuesta presidencial destacan la reducción del 25% al financiamiento público de los partidos políticos, cambios en la fórmula de elección de diputados de representación proporcional (plurinominales), la desaparición de listas en el Senado, así como recortes presupuestales al Instituto Nacional Electoral (INE) y ajustes a los tiempos oficiales en radio y televisión.
Sin embargo, estas medidas han sido calificadas por los partidos aliados como regresivas y potencialmente inequitativas. La propuesta de elegir un centenar de diputados plurinominales bajo una nueva fórmula ha sido uno de los puntos más controvertidos, al considerarse —según voces críticas— un riesgo para la representación democrática.
El Verde alista contrapropuesta
La tensión se ha hecho más visible en el PVEM. Su coordinador nacional, Arturo Escobar, ha anunciado que su partido presentará en los próximos días una iniciativa alterna que incluya lo que consideran “irrenunciables” en materia electoral.
Entre los planteamientos del Verde destacan:
- Reducir la edad para votar de 18 a 16 años.
- Establecer la obligatoriedad del voto.
- Repartir el financiamiento público y los tiempos en radio y televisión en partes iguales.
- Desaparecer los tribunales electorales locales.
- Mantener sin recortes los recursos destinados al INE.
Escobar ha sido particularmente crítico con la propuesta sobre los plurinominales, a la que calificó como una “maniobra” que podría abrir la puerta a prácticas de control político en los estados. No obstante, aseguró que la coalición electoral con Morena rumbo a 2027 se mantiene firme.
Críticas también desde Morena
El debate no se limita a los aliados. La senadora morenista Yeidckol Polevnsky ha manifestado reservas sobre la nueva fórmula de representación proporcional y se ha pronunciado contra un recorte presupuestal que no garantice condiciones equitativas para todas las fuerzas políticas.
En el PT, aunque la postura pública ha sido más cautelosa, dirigentes reconocen preocupaciones similares a las del Verde, especialmente en lo relativo al financiamiento público. Consideran que un recorte podría afectar de manera desproporcionada a las fuerzas minoritarias y generar competencia desigual.
La reforma electoral forma parte del paquete de promesas de campaña de Sheinbaum y responde a una narrativa de austeridad y racionalización del gasto público, orientada a abaratar los comicios. Sin embargo, esa lógica choca con la realidad política de sus aliados, cuya operación electoral depende en mayor medida de las prerrogativas públicas.
Pese a las diferencias, tanto el PT como el PVEM han reiterado su respeto hacia la mandataria y han subrayado que la relación política se mantiene sólida. No obstante, el mensaje es claro: sin ajustes sustanciales, la reforma electoral podría enfrentar un camino empedrado en el Congreso. Con información de Primera Línea.




















