El presidente Joe Biden se vio obligado este domingo hacer escala en la frontera con México antes de llegar a la Ciudad de México para la cumbre con sus contrapartes mexicana y canadiense, dejando claro que el manejo de la migración y lograr mayor cooperación de Mexico para el control de la frontera sur de Estados Unidos son las prioridades políticas para el mandatario estadunidense en esta gira.
Los republicanos han forzado a que el tema del control del flujo migratorio permanezca al centro del debate político-electoral nacional, y aunque según los voceros de la Casa Blanca la agenda en las reuniones con el Presidente Andrés Manuel López Obrador es más amplia e incluye cooperacion económica y comercial, la lucha anti-narcoticos y cambio climatico entre otros, todos saben que el asunto migratorio es la preocupación política principal para Estados Unidos.
El fracaso del gobierno de Biden en promover una reforma migratoria real, ofrecer una respuesta a la situación en la frontera y no sólo no cumplir con su promesa electoral de anular todas las medidas antimigrantes de su antecesor sino ahora ampliar algunas de las mismas estrategias de Donald Trump tiene a la Casa Blanca a la defensiva.
Es en este contexto que se produce su anuncio casi a última hora de la escala en El Paso, Texas, la primera visita de Biden en sus dos años como presidente a la frontera.
Según cifras oficiales, se han registrado más de 2.3 millones de arrestos de inmigrantes efectuados por la Patrulla Fronteriza en la frontera sur en el año fiscal 2022 (el cual concluyó a fines de septiembre) – el número más alto jamás registrado y un incremento de 37 por ciento repceto al año anterior.
La cifra incluye múltiples intentos de las mismas personas. Muchas de las expulsiones se han realizado bajo el llamado Título 42 que se impulsó bajo el pretexto de la pandemia del covid-19 – algo que expertos afirman es una violación de la ley internacional que garantiza el derecho a solicitar el asilo.
El jueves pasado, Biden anunció una serie de nuevas medidas que incluyen restricciones severas al asilo en Estados Unidos para provenientes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití combinado con nuevos programas para facilitar el proceso para inmigrar de manera legal – incluyendo hasta 30 mil en total de esos cuatro paises pero solo si llegan con autorización previa y por avión. Con información de La Jornada.




















