Por Ana Patricia Ojeda Villanueva
Suena lindo, cierto? Casi suena como algo tan sonador: el amor incondicional.
Si consideramos aquello de sin condiciones, estamos diciendo que sin importar lo que pase, lo que venga o no venga de regreso, “el amor habría de prevalecer”, y la empatía también?.. NO.
O sea que si en una relación hay falta de consideración cada día, pequeños actos de indiferencia, en donde la prioridad siempre es algo más que no eres tú, en donde la comunicación es difícil, donde el silencio es incómodo, ahí habrá amor? Ahí hay que ser empático Y sin condiciones?
Interesante idea cuando se considera ponerla en práctica, cierto?
Revisemos la empatía incondicional.
Enseñar y practicar este tipo de actitud nos Lleva a lugares llenos de confusión, ser empáticos no significa justificar o anteponer al otro respecto a nuestro propio bienestar, pudiera llevarnos a límites difusos y a la ambiguedad, drenando nuestra energía social.
Cómo funciona eso de la Empatía para ti? Cómo es en tu vida y tus relaciones el equilibrio entre dar y recibir?




















