
Por Jaguar Negro
La parálisis parece total en la gestión de Tulum. A casi tres meses del asesinato del Secretario de Seguridad Pública de Tulum, José Roberto Rodríguez, el gobierno que encabeza Diego Castañón no ha nombrado a otro titular para mantener el orden en el municipio que presenta los peores números en materia de seguridad de todo Quintana Roo. La principal secretaría se encuentra acéfala.
De acuerdo con cifras del Observatorio Nacional Ciudadano, Tulum es el “epicentro de la violencia en Quintana Roo”, con el mayor número de carpetas de ingestión per capita.
Fraudes y violaciones al medio ambiente
Por otro lado, Tulum ha sido nota nacional e internacional por la violación a la normativa ambiental, con una sentencia firme de juzgado federal, por construcciones que fueron autorizadas sin un mínimo análisis ecológico. Tal es el caso del proyecto MAIIM, que fue construido en una zona de anidación de tortugas, así como Adamar y Nero. No menos alarmantes fueron los fraudes a cientos de inversores en Estados Unidos, revelado recientemente en el portal Bloomberg.
Lo impactante de este caso es que el titular del área de Desarrollo Urbano, Lorenzo Bernabé Miranda Miranda, sigue ahí como si nada hubiera pasado. Sigue despachando y, seguramente, autorizando nuevos desarrollos al amparo de la inercia de una administración que deja pasar y mirar la otro lado.
Da la sensación de que el alcalde Diego Castañón quedó atrapado en un gabinete cuestionadísimo desde el arranque, en el que figuran elementos del llamado “cártel inmobiliario”. En este estado de situación, la administración ha perdido toda brújula y se parece mucho a un fin de gobierno, más que una gestión en plena marcha.
Por menos que todo esto tantos municipios han sido intervenidos…la 4T da para eso y más.



















