Por Jaguar Negro
Cancún, Quintana Roo. Distancia. Rafael Marín Mollinedo, responsable proyecto del Istmo de Tehuantepec, junto al senador, José Luis Pech (en su lapso morenista) y la actual senadora, Marybel Villegas Canché, se pronunciaron en la previa de la pasada campaña en duros términos acerca de la entrega de Morena al Partido Verde, en sus principales áreas de gobierno, tal como sucedió.
Acaso viendo el actual panorama, Marín Mollinedo lanzó que no seguirá en política, cuando había sido impulsado por varios grupos para la gubernatura, e incluso, para la presidencia municipal de Benito Juárez, en el 2024.
Aseguró que volverá a la iniciativa privada, desde donde emergió para ayudar a su entonces amigo, Andrés Manuel López Obrador en su cruzada por ser presidente, algo que logró y, como amor con amor se paga, lo hizo su mano derecha en uno de los principales proyectos de México en este sexenio, que conectará el Atlántico con el Pacífico, en una ruta que será una especie de Canal de Panamá, con la ayuda del sistema ferroviario.
El panorama para Quintana Roo, parece ser, es el vaciamiento de Morena al Partido Verde, donde han recalado ex priístas, ex joaquinistas y un puñado de militantes Verdes que conforman la primera generación; la segunda, se mantiene bajo la órbita de la gobernadora, con espacios en lugares clave, como la presidencia del Congreso del Estado, con Renán Sánchez Tajonar; la Secretaría de Finanzas y Planeación, en manos de Eugenio Segura; y el Tribunal Superior de Justicia, encabezado por Heyden Cebada, también cercano a Jorge Emilio González.
Acaso viendo este estado de situación, Rafa anunció el retiro. ¿Será?




















