Cancún, Quintana Roo.- Según un diagnóstico de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Quintana Roo (Cdheqroo), las cuatro cárceles de Quintana Roo alcanzaron una calificación de siete puntos -apenas en el umbral de aprobación-, aunque se mantienen las alarmas por la alta sobrepoblación y la baja capacitación para la reinserción social de los reos.

En el documento, se establece que la sobrepoblación y el hacinamiento es el principal problema del sistema penitenciario de todos los centros -excepto el de Cozumel- tanto en el área varonil y femenil.

“Las instalaciones son incompatibles con los requerimientos mínimos de las personas privadas de la libertad adecuadamente; el espacio es indirectamente proporcional a la población que se encuentra recluida, lo que da como resultado que los centros estén atestados”, establece el informe.

Causal de enfermedades psicológicas y físicas

Y se añade que esta condición causa enfermedades psicológicas y físicas, además de que es uno de los factores principales que desencadena diversos vicios y violaciones a los derechos de las personas encarceladas.

“La sobrepoblación y el hacinamiento son vicios históricos del sistema penitenciario que requiere especial atención, en especial en los centros penitenciarios de Cancún y Chetumal, así como el Centro de Retención Municipal de Playa del Carmen”.

Aunado a la sobrepoblación, los centros requieren de gobernabilidad y seguridad eficiente, por lo que podrían darse condiciones para generar autogobierno y nichos de corrupción al interior de los centros penitenciarios, advierte el informe.

Te puede interesar: En operativo al Cereso de Chetumal encontraron armas punzocortantes, celulares, drogas, tortura de internos y una celda de lujo

En el documento se establecen otras problemáticas como la necesidad de contar con suficiencia y mejora en la calidad de los alimentos en los centros de Chetumal, Benito Juárez y Playa del Carmen, así como incorporar dietas especiales para las personas que así lo requieran; mejorar la infraestructura de dormitorios, lavabos, inodoros, así como hidráulica -para evitar olores fétidos, causados drenaje obstruido-; garantizar la atención y tratamiento de la salud de las personas privadas de la libertad, así como más y mejor personal que garantice la seguridad.

Todo ello ha ocasionado que los Centros de Reclusión Social (Ceresos) en Quintana Roo, cuenten con baja capacitación en la reinserción social de las personas privadas de la libertad.

Síguenos en Google News Únete a nuestro grupo de WhatsApp