Bacalar.- El Programa de gestión común para el uso turístico en la Laguna de Bacalar (Protur) es un proceso de planeación del turismo recreativo en la Laguna de Bacalar, surgido de la sociedad y usuarios de la Laguna interesados en el desarrollo sostenible de la región.
Así lo explicó Alexander Zetina Aguiluz, presidente municipal de Bacalar, quien afirmó que se trata de un trabajo interinstitucional donde se utilizan diversos criterios para regular y establecer criterios que permitan mantener los menores impactos a la biodiversidad y a la naturaleza, al mismo tiempo que fomentar el desarrollo socioeconómico con base en la actividad de servicios náuticos.
Detalló que sostuvo una reunión con la bióloga Silvana Ibarra Madrigal, encargada de este proyecto, con quien coincidió en la necesidad de tomar todas las acciones necesarias para preservar la Laguna de los Siete Colores a fin de favorecer un desarrollo económico sustentable por largo tiempo.
En este sentido, dijo que comparte la preocupación de los prestadores de servicios turísticos de contar con mecanismos efectivos de cuidado del entorno natural pero es importante que, al mismo tiempo, su implementación genere beneficios directos en materia económica y social.
Se refirió a la capacidad de carga que establece el máximo de visitantes por día que puede recibir la laguna sin afectar su naturaleza, el monitoreo comunitario de la población del caracol chivita, los estromatolitos, la calidad del agua y la experiencia del visitante en el ámbito social que ayuda a identificar algún tipo de degradación y así poder tomar las acciones oportunas.

Conservación
Uno de los aspectos más importantes que consideran los especialistas y profesionales en materia ambiental que promueven Protur se considera la zonificación del cuerpo lagunar en 21 zonas, de las cuales cinco son de conservación y 16 de actividad turística.
En este sentido, Zetina Aguiluz aseguró que el Protur equilibra la actividad comercial y la conservación con protocolos sencillos, como instalar baños con tratamiento más sistemas de evapotranspiración, instalar regaderas para enjuagarse antes de nadar o embarcar, compartir con los turistas, un video sobre las buenas prácticas, entre otros protocolos.
Igualmente, el programa recomienda dar mantenimiento a las embarcaciones fuera de la laguna para evitar contaminación de lubricantes y aceites y urge a reemplazar motores de 2 tiempos; además, llama a instalar y respetar boyas en sitios frágiles y corrales para estromatolitos.
Respecto al personal turístico, esta iniciativa promueve el certificar a los guías para que puedan transmitir la riqueza del patrimonio natural y cultural; es decir, que conozcan de aves, de estromatolitos, de dónde viene el agua de la laguna, pero al mismo tiempo respeten y enaltezcan la cosmovisión del pueblo maya y sepan apoyar la economía comunitaria.
Otra recomendación importante es el cubrirse con ropa del sol para evitar el uso de bloqueador, aunque sea biodegradable.
Estos son algunos de los aspectos de cuidado y conservación que se pretenden con esta reglamentación cuyo único fin es el de cuidar el cuerpo lagunar para mayor disfrute de los visitantes y, por supuesto, de todos los bacalarenses.





















