El próximo miércoles, los “superdelegados” de todo el país se reunirán en Palacio Nacional con el presidente Andrés Manuel López Obrador. Y uno de los temas obligados será el futuro de las delegaciones federales de cada entidad.
Arturo Abreu Marín, designado como superdelegado en el estado, explicó que debido a que oficialmente no entran en funciones, porque debe ser modificada la ley, despacha actualmente en la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y ha realizado una evaluación del personal que labora en ésta y en las casi 70 delegaciones federales con presencia en Quintana Roo.
Y prevé, que durante el encuentro con el presidente de México, les definan cómo se va a trabajar y sobre todo, cómo será la reducción de delegaciones y el recorte de personal de confianza –no están contemplados empleados sindicalizado y de base-.
Ante las críticas por las renuncias “voluntarias” de personal del Servicio de Administración Tributaria (SAT) en todo el país, dijo que el personal despedido debe ser liquidado conforme a derecho.
En su caso, dijo que a algunos empleados les ofrecerá reubicarse en otra delegación dentro del estado, o bien, en entidades cercanas como Campeche o Yucatán y a quienes, no les convenga y decidan no aceptar, serán liquidados.
Reconoció que el despido del personal es una decisión difícil, pero justificada, “no podemos decir que el país está quebrado, pero sí se necesitan recursos” y el país es primero, aseguró.



















