Por Ignacio Alonso Velasco
«Es hora de considerar al municipio como el primer nivel u orden de gobierno»
Con este texto deseo comenzar una nueva etapa como columnista, en la que aborde de manera seria la figura objeto de mis estudios y atenciones: me estoy refiriendo a los municipios. Y usted podrá preguntarse ¿qué relación puede haber entre esta figura y el ápice de una pirámide? He aquí la explicación:
Si buscamos la definición de “ápice” en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, descubriremos que tiene dos acepciones. La primera hace referencia al extremo superior o punta de algo; lo cual, trasladado a una pirámide, corresponde al vértice en el cual culmina, es su parte más sagrada, lugar donde se encuentra, por ejemplo, el templete que hay en la cúspide del Templo de Kukulkán, principal estructura en la zona arqueológica de Chichén Itzá, una de las 7 nuevas maravillas del mundo contemporáneo.
La relación jerárquica entre varios elementos se suele representar mediante la imagen de una pirámide, como muestra de ello podemos encontrar la que usó el jurista vienés Hans Kelsen para ilustrar la diferente jerarquía normativa que existe dentro de un ordenamiento jurídico o la famosa pirámide de Maslow, en la que se refleja la jerarquía de las necesidades humanas.
El investigador Rafael L. Martínez, mantiene que: “El estado mexicano está dividido, territorial y políticamente, primero en entidades federativas y luego en municipios. Lo que lleva a anticipar que existen tres niveles de gobierno: el federal, el local y el municipal”. Efectivamente, se puede hablar de que en México se da la coexistencia de esos tres órdenes de gobierno dentro de un mismo territorio, lo que se podría representar de forma piramidal. Lo tradicional sería visualizar a los municipios en la base del poliedro y a la federación en su punta, sin embargo, mi intención es invertir la pirámide, tal y como hacen los periodistas para visualizar el orden a seguir a la hora de acomodar el contenido informativo en una noticia, o bien, alterar el orden de esos elementos dentro de la figura geométrica para quedar de la siguiente manera:

El segundo significado del concepto de “ápice” es el de parte muy pequeña o insignificante de algo. Incluso, en frases negativas, equivale a nada. Ese es el papel que han acostumbrado a representar los municipios en la vida política y administrativa en este país. Precisamente, lo que pretendo con mis escritos municipalistas es visibilizar y revalorizar la justa importancia que han de tener en el entramado de la toma de decisiones y de atención de las necesidades ciudadanas.
Es hora de considerar al municipio como el primer nivel u orden de gobierno, por ser el más cercano a la población a la hora de satisfacer sus inquietudes y por ser quien presta los servicios públicos más básicos. Ha llegado el momento de encumbrar al municipio.
Ignacio Alonso Velasco
Licenciado en Derecho, Maestro en Políticas Públicas y estudiante de Doctorado. Imparte clases en la Licenciatura de Derecho de la Universidad de Quintana roo, Uqroo. Asociado del Instituto de la Administración Pública del Estado de Quintana Roo y miembro del Colegio de Maestros en Administración de Quintana Roo. Correo: velasco@uqroo.edu.mx





















